
El consorcio industrial vasco encabezado por Sidenor ha alcanzado un acuerdo con el fondo checo Pegaso Transportation International para adquirir el 29,7% del capital de Talgo por un importe de 157 millones de euros. Con esta operación, el grupo nacional refuerza su apuesta por el sector ferroviario y se posiciona como un actor clave en la defensa del control español sobre una empresa considerada estratégica por su actividad tecnológica e industrial.
La operación, que se articula a través de una sociedad conjunta participada por Sidenor, Industrias Ferri y otros socios industriales del País Vasco, contempla la compra de la totalidad de la participación que Pegaso tenía en Talgo desde 2021. Con este movimiento, el consorcio vasco se convierte en el principal accionista de la compañía, en un momento en el que su posible venta a capital extranjero había levantado recelos políticos y económicos.
Una respuesta a la opa checa
La compra se produce en medio de la oferta pública de adquisición (opa) presentada por el grupo húngaro Magyar Vagon (ligado a Pegaso), que en abril lanzó una oferta para hacerse con el 100% de Talgo a un precio de 5 euros por acción, valorando la compañía en unos 620 millones de euros. La opa generó una fuerte contestación por parte de sectores del Gobierno español y del ámbito industrial, al considerar que la operación podría comprometer la soberanía tecnológica y la continuidad de la producción en España.
Con esta adquisición, el consorcio liderado por Sidenor pretende contrarrestar esa operación y mantener el núcleo de control en manos españolas. El grupo ha declarado su intención de preservar los centros productivos de Talgo en el país, mantener el empleo y reforzar la inversión en innovación, especialmente en el desarrollo de trenes de alta velocidad y tecnología de hidrógeno.
Talgo, empresa estratégica para el país
Talgo, fundada en 1942 y con sede en Madrid, es uno de los referentes internacionales en el diseño y fabricación de trenes ligeros de alta velocidad. Cuenta con contratos activos con Renfe, Deutsche Bahn y operadores de países como Arabia Saudí o Kazajistán. Además, participa en el desarrollo de trenes de hidrógeno en colaboración con el Gobierno español, un área clave para la descarbonización del transporte ferroviario.
La operación se encuentra ahora pendiente de las autorizaciones pertinentes por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y del Consejo de Ministros, dado el carácter estratégico de la empresa en el ámbito de la defensa y las infraestructuras críticas.
Impacto en bolsa y expectativas
Tras conocerse la noticia, las acciones de Talgo reaccionaron con ligeras subidas en el mercado continuo, situándose en torno a los 5,1 euros por título. Los analistas consideran que la entrada del consorcio vasco podría dar estabilidad al accionariado y abrir una nueva etapa en la gestión de la compañía, más alineada con los intereses industriales nacionales.
El acuerdo entre Sidenor y Pegaso marca un nuevo capítulo en la pugna por el futuro de Talgo y evidencia la creciente preocupación por proteger sectores estratégicos frente a operaciones de capital foráneo.


