El 22% de los nuevos contratos laborales en España duran menos de una semana

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El empleo sigue marcado por las contrataciones temporales
El empleo sigue marcado por las contrataciones temporales

La temporalidad sigue marcando el mercado laboral español pese a la consolidación de los contratos indefinidos. Actualmente, uno de cada cinco contratos firmados en España tiene una duración inferior a siete días, una cifra que evidencia que la precariedad laboral continúa presente en determinados sectores económicos.

Desde la entrada en vigor de la reforma laboral de 2022, impulsada por el Ministerio de Trabajo en acuerdo con sindicatos y patronal, el objetivo principal ha sido reducir la contratación temporal y fomentar el empleo estable. Más de tres años después, los datos reflejan que casi la mitad de los nuevos contratos son indefinidos. Sin embargo, los contratos más breves siguen teniendo un peso significativo dentro del mercado laboral.

Los contratos temporales más cortos siguen siendo mayoría

Según los últimos datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), en marzo se registraron más de 285.000 contratos con una duración inferior a una semana. Aunque esta cifra es menor que la registrada en 2019, cuando se superaron los 460.000 acuerdos de este tipo, estos contratos representan actualmente el 45% de toda la contratación temporal.

La reforma laboral eliminó el contrato por obra y servicio y limitó las modalidades temporales a situaciones concretas, como sustituciones o necesidades puntuales de producción. Además, estableció una penalización económica para las empresas que formalicen contratos inferiores a 30 días. Actualmente, esta sanción asciende a 32,6 euros por contrato, una cuantía que se actualiza conforme sube el salario mínimo interprofesional.

Hostelería y sectores estacionales concentran la mayor rotación

Expertos en mercado laboral apuntan a que este tipo de contratos siguen siendo especialmente habituales en sectores como la hostelería, el turismo o determinadas actividades estacionales, donde las empresas necesitan cubrir picos de demanda de manera inmediata.

El investigador y profesor universitario Marcel Jansen considera que la reforma laboral ha beneficiado principalmente a trabajadores con contratos temporales de mayor duración, muchos de los cuales se han convertido en fijos discontinuos o indefinidos. No obstante, advierte de que las personas con condiciones más precarias continúan dependiendo de contratos de muy corta duración.

Además, algunos economistas alertan de que esta situación podría derivar en prácticas abusivas si un mismo trabajador encadena varios contratos breves en una misma empresa durante periodos continuados.

Los sindicatos piden vigilar el aumento de la temporalidad corta

Desde UGT han mostrado preocupación por el repunte de este tipo de contrataciones desde 2023. Aunque el porcentaje se mantiene relativamente estable en torno al 21%-22%, el sindicato considera necesario realizar un seguimiento más exhaustivo para evitar nuevas formas de precariedad laboral.

Algunos expertos plantean incluso modificar el sistema actual de penalizaciones y sustituirlo por un modelo de “bonus malus”, mediante el cual las empresas que recurran repetidamente a contratos ultracortos con los mismos empleados afronten un incremento progresivo en sus cotizaciones sociales.

Pese a ello, los analistas también destacan que el peso de estos contratos es inferior al registrado antes de la reforma laboral y que, en parte, responde a la estructura productiva de la economía española, especialmente vinculada al sector servicios.