El mercado laboral español ha comenzado la primavera de 2026 con una evolución especialmente positiva tras sumar 211.510 nuevos afiliados a la Seguridad Social durante el mes de marzo. Este incremento sitúa el número total de cotizantes en 21.882.147 personas y representa el mejor dato registrado para este mes desde el inicio de la serie histórica comparable. Todo ello se produce en un contexto internacional marcado por la incertidumbre derivada de la guerra en Irán, que por el momento no ha tenido un impacto visible sobre la evolución del empleo en España.
El mercado laboral español ha comenzado la primavera de 2026 con una evolución especialmente positiva tras sumar 211.510 nuevos afiliados a la Seguridad Social durante el mes de marzo. Este incremento sitúa el número total de cotizantes en 21.882.147 personas y representa el mejor dato registrado para este mes desde el inicio de la serie histórica comparable. Todo ello se produce en un contexto internacional marcado por la incertidumbre derivada de la guerra en Irán, que por el momento no ha tenido un impacto visible sobre la evolución del empleo en España.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantó además que la afiliación desestacionalizada ha superado por primera vez los 22 millones de trabajadores. Este indicador elimina los efectos derivados del calendario y permite observar con mayor precisión la tendencia estructural del mercado laboral. El anuncio fue realizado antes de la publicación oficial habitual de los datos, lo que refleja la relevancia del hito alcanzado por el sistema de afiliación.
El comportamiento del empleo durante marzo estuvo condicionado en parte por la celebración de la Semana Santa entre finales de marzo y comienzos de abril, lo que favoreció la anticipación de contrataciones, especialmente en actividades vinculadas al turismo y los servicios. En este contexto, la hostelería concentró el mayor volumen de nuevas afiliaciones, con cerca de 80.000 trabajadores adicionales. También registraron avances significativos la construcción, con más de 17.000 nuevos cotizantes, así como las actividades administrativas y los servicios a empresas, que superaron igualmente las 17.000 altas. La sanidad y la industria mantuvieron también una evolución positiva, con incrementos superiores a los 8.000 y 7.000 afiliados, respectivamente.
El paro alcanza su nivel más bajo en marzo desde 2008
La evolución del desempleo confirmó esta tendencia favorable. El número de personas registradas en las oficinas públicas de empleo descendió en marzo en 22.934 personas, en comparación con febrero, situando el total de desempleados en 2.429.712. Se trata del nivel más bajo en un mes de marzo desde 2008, lo que consolida una trayectoria de mejora progresiva del mercado laboral en términos interanuales.
El análisis de los datos corregidos de efectos estacionales muestra igualmente un descenso adicional de más de 15.500 personas en situación de desempleo, lo que confirma la continuidad de la tendencia positiva. En términos anuales, el paro registrado es actualmente un 6% inferior al contabilizado en el mismo periodo del año anterior, lo que refuerza la percepción de estabilidad en la recuperación del empleo.
Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana lideran la reducción del paro
La reducción del desempleo se concentró especialmente en territorios con mayor peso del sector turístico. Andalucía lideró la caída del paro, con más de 8.800 personas menos inscritas en los servicios públicos de empleo, seguida por Cataluña y la Comunidad Valenciana, que también registraron descensos relevantes. En cambio, el paro solo aumentó ligeramente en País Vasco, Madrid y Canarias, aunque en este último territorio la temporada alta turística se produce principalmente durante los meses de invierno.
La evolución de la contratación también aporta señales positivas sobre la calidad del empleo generado. El número total de contratos aumentó un 17% respecto al mes anterior y un 12% en comparación con el mismo mes del año pasado. Cerca del 44% de los contratos firmados fueron indefinidos, lo que confirma el peso creciente de las relaciones laborales estables dentro del mercado de trabajo español. Dentro de esta categoría destacaron especialmente los contratos a jornada completa, aunque los contratos fijos discontinuos y los indefinidos a tiempo parcial registraron ritmos de crecimiento interanual superiores.


