
El patrimonio gestionado por las Instituciones de Inversión Colectiva (IIC) en España alcanzó los 452.135 millones de euros al cierre del primer semestre de 2025, lo que supone un incremento del 5,4% respecto al cierre de 2024. Así lo refleja el último informe publicado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que atribuye este avance a la evolución positiva de los mercados y a un contexto macroeconómico más favorable que en ejercicios anteriores.
Este crecimiento consolida la recuperación del sector tras la volatilidad registrada en años anteriores por el impacto de la inflación, las tensiones geopolíticas y los cambios en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). En lo que va de año, los mercados han mostrado una mayor estabilidad, acompañada de una progresiva relajación de los tipos de interés y un renovado interés de los inversores minoristas e institucionales por los productos de gestión colectiva.
El informe de la CNMV desglosa el comportamiento de las diferentes categorías de IIC. Los fondos de inversión mobiliaria siguen siendo el vehículo dominante, con una cuota del 85% sobre el total del patrimonio gestionado. En concreto, estos fondos registraron entradas netas de capital durante el primer semestre, impulsadas principalmente por los productos de renta fija a corto plazo y los fondos mixtos de perfil conservador. También se ha observado un leve repunte en los fondos de renta variable internacional, especialmente los centrados en Estados Unidos y Japón, en línea con el buen desempeño de sus respectivos índices bursátiles.
Por su parte, las sociedades de inversión de capital variable (SICAV) continúan en retroceso. Aunque su peso dentro del sistema de IIC ya es marginal, el proceso de disolución y transformación de muchas de estas entidades se ha acelerado tras la entrada en vigor de los cambios fiscales de 2022. A cierre de junio, su patrimonio apenas representaba un 2% del total.
En términos de número de partícipes, el sector también ha mostrado una ligera tendencia al alza, lo que refuerza la percepción de un retorno de la confianza entre los pequeños inversores. La CNMV señala, no obstante, que persiste una elevada concentración del patrimonio en un número reducido de gestoras, lo que plantea desafíos para la competencia y la diversificación del mercado.
Desde el sector, fuentes de varias gestoras consultadas coinciden en que la primera mitad del año ha estado marcada por la “normalización” tras un ciclo de incertidumbre prolongada. “Los inversores han vuelto a buscar soluciones diversificadas, con perfiles de riesgo adaptados al nuevo entorno macroeconómico”, apuntan.
De cara a los próximos meses, la evolución del sector dependerá en gran medida del rumbo que adopten los bancos centrales, la estabilidad política en Europa y la resiliencia del crecimiento económico global. Mientras tanto, el repunte del patrimonio gestionado es un signo de que el ahorro colectivo sigue siendo un pilar clave en la estrategia financiera de muchos hogares y empresas españolas.


