España avanza hacia el fin del control de Bruselas

Comment Off

España avanza hacia el fin del control de Bruselas

España ha informado que prevé abandonar este año el procedimiento de déficit excesivo (PDE), y de esta manera, poner fin a una década de control de Bruselas, si bien las cuentas públicas continuarán vigiladas y sujetas a una serie de normas para evitar la vuelta al desequilibrio.

Este año será probablemente el último en que España se encuentre bajo el procedimiento de déficit excesivo de la Comisión Europea, en el que está desde 2009, cuando su déficit público superó el 3 % del PIB, y que implica un control estrecho de las cuentas públicas con el objetivo de reconducirlas hacia la estabilidad.

De este modo, España será el último país en abandonar el procedimiento después de la crisis, una vez que se confirmen los datos de déficit de este año -que según el Gobierno será un 2,7 % del PIB- y se logre el visto bueno de las instituciones europeas, probablemente en los meses de junio o julio del próximo ejercicio.

A partir de ese momento, España entrará en el brazo preventivo, en el que operan una serie de reglas para garantizar que se sigue avanzando hacia la estabilidad presupuestaria sin volver a caer en los desequilibrios del pasado, sobre todo no rebasar de nuevo un déficit del 3 % del PIB.

En primer lugar, Bruselas vigila los objetivos presupuestarios a medio plazo (MTOs, por sus siglas en inglés) o desequilibrio estructural -es decir, una vez descontado el efecto del ciclo económico-, una meta que España fija en cero.

Para asegurar el avance hacia ese objetivo, la Comisión Europea establece el ajuste que tiene que hacerse cada año, que se formula a mediados del año anterior.

En el caso de España, el ajuste estructural que tiene que realizar en 2019 -cuando ya habrá abandonado el PDE- es del 0,65 % del PIB, una cifra más estricta que el 0,5 % que la Comisión establece de manera genérica para todos los países.

En el plan presupuestario remitido a Bruselas, el Gobierno ha comunicado que el próximo año realizará un ajuste estructural del 0,4 % del PIB, un esfuerzo que está por debajo del apuntado por la Comisión pero dentro de los márgenes de desvío permitidos, que son del 0,5 % en un año o del 0,25 % en dos.

Sobre el autor

Artículos Relacionados