
La actividad en el sector de la construcción residencial continúa mostrando signos de dinamismo. Los visados de dirección de obra para viviendas de nueva construcción superaron las 84.000 unidades entre enero y julio de 2025, lo que representa un incremento del 10,9% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos publicados por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
En concreto, se contabilizaron 84.061 visados, frente a los 75.788 registrados en los siete primeros meses de 2024. La cifra confirma una tendencia de recuperación sostenida en el ámbito promotor, tras un periodo de moderación marcado por el encarecimiento de costes, la inflación y el endurecimiento de las condiciones de financiación hipotecaria.
Las viviendas en bloque lideran el crecimiento
Del total de visados concedidos hasta julio, 60.102 correspondieron a viviendas en bloque, con un aumento interanual del 13,5%, mientras que 23.853 fueron para viviendas unifamiliares, que crecieron un 5,4%. El segmento plurifamiliar sigue consolidando su predominio, especialmente en áreas urbanas con alta demanda y escasez de suelo.
Los expertos del sector atribuyen este repunte a varios factores: la reactivación de proyectos aplazados durante la pandemia y los años posteriores, la mejora de las expectativas económicas y el mayor interés inversor en el mercado residencial como activo refugio.
Además, promotores y constructoras destacan el efecto positivo de las ayudas vinculadas a los fondos europeos Next Generation, que han incentivado la rehabilitación y la construcción sostenible, aunque su impacto aún es limitado en el balance global de visados.
Rehabilitación y eficiencia energética ganan peso
Aunque los datos del Ministerio se centran en vivienda nueva, fuentes del sector apuntan a un creciente protagonismo de los proyectos de rehabilitación energética, impulsados por los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y las exigencias normativas comunitarias.
Cada vez más promotoras integran criterios de sostenibilidad en sus nuevos desarrollos, tanto por imperativo legal como por exigencia del mercado. “Los compradores buscan eficiencia energética y reducción de costes a largo plazo. Hoy, un edificio sin certificado energético A o B pierde competitividad”, explican desde la patronal APCEspaña.
Un contexto aún condicionado por la financiación
Pese a la mejora de los visados, el sector sigue condicionado por el entorno financiero. El alza acumulada de los tipos de interés ha limitado el acceso a hipotecas para muchas familias, aunque en los últimos meses se percibe cierta estabilización en los costes de financiación.
Además, la reciente moderación de la inflación y las señales de que el Banco Central Europeo podría frenar nuevas subidas de tipos han devuelto cierta confianza a los promotores. “La demanda sigue viva, especialmente en las grandes ciudades, y la oferta empieza a responder de forma más decidida”, señalan desde una consultora inmobiliaria.
Perspectivas para el cierre del año
Si se mantiene la tendencia actual, 2025 podría cerrar con más de 140.000 visados, lo que supondría el mejor dato anual desde 2008. No obstante, el sector se mantiene prudente ante posibles vaivenes económicos y el impacto de la incertidumbre política en el desarrollo del urbanismo y la concesión de licencias.


