
El sector manufacturero de España ha crecido a su ritmo más lento desde agosto del año 2016.
El índice de gerentes de compras (PMI) de Markit de las empresas manufactureras se ha ubicado en 51,1 puntos en el mes de diciembre, respecto a los 52,6 en noviembre.
Aun así, el índice se ha mantenido por encima del límite de 50 puntos que separa la contracción del crecimiento cada mes durante los últimos cinco años.
Paul Smith, el Director de Economía de IHS Markit, ha señalado que «el sector manufacturero terminó 2018 en un tono más bien apagado, expandiéndose a un ritmo que se mantuvo en marcado contraste con los fuertes niveles observados a principios de año».
Asimismo, Smith ha agregado que «la erosión subyacente del crecimiento ha sido una característica clave del desempeño del sector en 2018. Esto fue en parte una reacción natural a los niveles insostenibles de expansión observados a fines de 2017, aunque la tendencia a la baja se vio agravada por la creciente inestabilidad económica y política, especialmente en relación con las tarifas globales».
La producción del sector manufacturero de España se ha expandido a su ritmo más lento desde agosto de 2016, cayendo a 51,5 en diciembre desde los 53,6 en noviembre.
En diciembre, la producción y la entrada de pedidos crecieron, aunque en menor medida que en los últimos dos años y medio, mientras que las ventas en el extranjero registraron «un buen nivel» gracias al incremento de los pedidos.
El empleo se ha mantenido al alza y la caída del precio del petróleo ha ralentizado la inflación del precio de las compras.
En relación a las compras, también se ralentizaron en el último mes del año y las existencias de materias primas y productos semielaborados cayeron.
Sin embargo, los especialistas han dicho que, a pesar de la desaceleración, el indicador muestra que la confianza se ha fortalecido ante las positivas perspectivas de ventas para el 2019, especialmente al extranjero.


