La EBA hará la prueba de estrés más exigente de su historia

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La EBA hará la prueba de estrés más exigente de su historia

La Autoridad Bancaria Europea (EBA) ha lanzado la prueba de estrés para evaluar la solvencia de la banca europea en un hipotético escenario adverso, considerado el más duro jamás empleado por la institución en sus exámenes, con la participación de 70 entidades de la Unión Europea, incluidas ocho españolas, cuyos resultados serán publicados a finales del próximo mes de julio.

En concreto, la prueba de resistencia examinará una muestra de 70 bancos de la UE, de los cuales 57 corresponden a países miembros del Mecanismo Único de Supervisión (SSM), que cubren aproximadamente el 75% de los activos totales del sector bancario en la UE y Noruega. En comparación con las pruebas de estrés anteriores, el ejercicio de 2023 cubre 20 bancos adicionales.

Alemania será el país con mayor número de representantes en las pruebas, con 14 entidades, por delante de los ocho bancos examinados de Italia y los ocho de España, mientras que Francia contará con siete entidades. En el caso español, las entidades sometidas a las pruebas de la EBA serán Abanca, BBVA, Banco de Sabadell, Banco Santander, Bankinter, CaixaBank, Kutxabank y Unicaja Banco.

La prueba, que examina la solvencia de los bancos de la UE en un hipotético escenario macroeconómico adverso en un horizonte de tres años (2023-25) pretende evaluar si los niveles de capital son suficientes para garantizar que los bancos respaldan la economía en períodos de tensión, así como fomentar la disciplina del mercado con la publicación de datos consistentes y comparables banco por banco, además informar sobre el Proceso de Revisión y Evaluación Supervisora (SREP) para las autoridades de supervisión competentes.

En la edición de 2023, la prueba de resistencia está diseñada para proporcionar información valiosa para evaluar la resiliencia del sector bancario europeo en el actual entorno macroeconómico incierto y cambiante.

De este modo, el escenario adverso tiene en cuenta hipotéticas tensiones geopolíticas, con una alta inflación y tasas de interés más altas con fuertes efectos adversos en el consumo privado y la inversión, tanto a nivel nacional como mundial.