
La bolsa estadounidense afronta la sesión de este jueves 30 de julio de 2026 con intención de rebote, aunque dentro de un escenario marcado por la elevada volatilidad, la incertidumbre sobre los tipos de interés y las dudas sobre el elevado gasto de las grandes compañías tecnológicas en inteligencia artificial.
A las 08:16 horas en España, varias horas antes de la apertura de Wall Street, los futuros del Dow Jones avanzaban alrededor de un 0,12%, los del S&P 500 subían un 0,29% y los vinculados al Nasdaq 100 ganaban cerca de un 0,66%. Estos movimientos anticipan una apertura positiva, pero todavía pueden cambiar con la publicación de los datos económicos estadounidenses prevista antes del inicio de la sesión.
El posible rebote llega después del fuerte castigo sufrido el miércoles. El S&P 500 perdió un 1,52%, hasta los 7.316,15 puntos, mientras que el Dow Jones cayó un 2,19%, hasta los 51.594,14 puntos. Por su parte, el Nasdaq Composite retrocedió un 1,74%, hasta los 24.442,94 puntos, y el Russell 2000, representativo de las pequeñas compañías, cedió un 1,6%.
La presión fue especialmente intensa en las empresas de semiconductores y relacionadas con la inteligencia artificial. El Nasdaq 100 llegó a entrar en zona de corrección, definida como una caída de al menos el 10% desde su máximo reciente, reflejando el deterioro experimentado por la tecnología durante las últimas semanas.
Los bonos y el petróleo mantienen la presión
La decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés entre el 3,50% y el 3,75% no consiguió tranquilizar a los inversores. La existencia de varios miembros partidarios de una pequeña subida y la falta de una orientación clara sobre las próximas reuniones aumentaron las dudas sobre el futuro de la política monetaria.
El mercado de deuda reaccionó con fuertes ventas. El rendimiento del bono estadounidense a diez años llegó al 4,699%, mientras que la rentabilidad del bono a treinta años alcanzó el 5,237%, su nivel más elevado en 19 años. El bono a dos años se situó alrededor del 4,283%.
Unos rendimientos tan elevados perjudican especialmente a las compañías tecnológicas con valoraciones exigentes, así como a sectores sensibles al coste de financiación, como el inmobiliario y los servicios públicos. Para los bancos, una curva de tipos más inclinada puede favorecer los márgenes financieros, aunque la posibilidad de nuevos endurecimientos monetarios también incrementa el riesgo de desaceleración económica.
La volatilidad ha aumentado de forma significativa. El índice VIX cerró el miércoles en 20,66 puntos, con una subida del 13,45%, después de haberse mantenido durante buena parte del verano por debajo de su media histórica.
El petróleo continúa siendo otro de los indicadores esenciales. El Brent bajaba alrededor de un 1,06%, hasta los 89,78 dólares por barril, tras el fuerte repunte de la sesión anterior. La continuidad de los flujos de suministro desde el golfo Pérsico ha moderado parcialmente el temor a interrupciones, aunque el precio permanece en niveles capaces de añadir nuevas presiones inflacionistas.
Este escenario puede seguir favoreciendo al sector energético, mientras que supone una amenaza para aerolíneas, transportes, compañías industriales y empresas de consumo expuestas al aumento de los costes.
Microsoft impulsa la tecnología mientras Meta genera dudas
Dentro del sector tecnológico, Microsoft y Meta ofrecen señales contrapuestas. Las acciones de Microsoft avanzaron alrededor de un 3,2% en las operaciones posteriores al cierre después de comunicar un crecimiento del 18% en sus ingresos trimestrales, un avance del 27% en Microsoft Cloud y más de 30 millones de licencias de pago de Microsoft 365 Copilot.
Meta, en cambio, cayó aproximadamente un 6% fuera de mercado después de no alcanzar las previsiones de beneficio y elevar hasta 145.000 millones de dólares su estimación máxima de inversiones de capital. El mercado sigue cuestionando cuánto tiempo necesitarán las grandes tecnológicas para convertir sus inversiones en inteligencia artificial en crecimiento de beneficios y flujo de caja.
La evolución de ambas compañías puede provocar una sesión desigual dentro del Nasdaq. El buen comportamiento de Microsoft favorece a las empresas de software y servicios en la nube, mientras que la caída de Meta podría extender la cautela hacia otras compañías con grandes programas de inversión en centros de datos.
Los inversores también estarán pendientes de los resultados de Mastercard antes de la apertura, mientras que Amazon y Apple presentarán sus cuentas después del cierre de Wall Street. Estas publicaciones serán determinantes para el sector financiero, el consumo, el comercio electrónico, la computación en la nube y el conjunto de las grandes tecnológicas.
Antes de la apertura, a las 14:30 horas en España, se conocerá la primera estimación del PIB estadounidense del segundo trimestre, junto con el índice de precios PCE de junio, los ingresos y gastos personales y las solicitudes semanales de desempleo. El consenso espera un crecimiento anualizado del PIB cercano al 1,8%, frente al 2,1% anterior, y una inflación PCE subyacente del 3,3% interanual.
La bolsa estadounidense apunta, por tanto, a un rebote técnico después del desplome del miércoles, pero la recuperación todavía no está consolidada. La dirección definitiva de la sesión dependerá de los datos de inflación y crecimiento, la evolución de los rendimientos de los bonos y la reacción de los inversores a los resultados de las grandes compañías tecnológicas.


