Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán impulsan las bolsas mientras surgen señales de agotamiento en Wall Street

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Las bolsas europeas han iniciado la sesión con comportamiento dispar en un contexto marcado por la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a las hostilidades en Oriente Medio. El Ibex 35 lidera las subidas en Europa mientras los inversores siguen atentos a posibles avances diplomáticos que podrían aliviar la tensión internacional.

En los primeros compases de la jornada, el EuroStoxx 50 y el Dax alemán registraban ligeros descensos cercanos al 0,1%, frente al avance del 0,3% del selectivo español. Según Bloomberg, la Casa Blanca estaría estudiando la propuesta iraní para alcanzar un acuerdo que permita poner fin al bloqueo en el estrecho de Ormuz.

La bolsa global recupera terreno tras las caídas recientes

La renta variable internacional se ha recuperado de los descensos registrados durante las últimas semanas de conflicto. El índice que replica una cartera diversificada de acciones a escala global avanza un 5,6%.

Desde comienzos de año, la bolsa europea acumula una subida del 1,2%, aunque los valores alemanes y franceses se mantienen entre los más rezagados. En Estados Unidos, los principales índices registran avances impulsados por el sector tecnológico y por los resultados empresariales publicados hasta ahora. El Nasdaq 100 sube un 8% y supera los 27.300 puntos.

El rebote de las últimas semanas ha cambiado el tono del mercado estadounidense. Los principales índices no solo han recuperado las caídas previas sino que además han superado sus máximos históricos, lo que refleja una notable fortaleza del mercado.

El Nasdaq 100 abre la puerta a nuevas subidas

Desde el punto de vista del análisis técnico, el Nasdaq 100 ha superado la zona de los 26.150 puntos que había frenado los avances en octubre y enero. Este movimiento permite plantear un escenario de continuidad alcista que podría llevar al índice hacia los 27.380 puntos.

Sin embargo, pese al potencial de subida, comienzan a observarse los primeros indicios de agotamiento comprador en el mercado estadounidense. En este contexto, la estrategia pasa por esperar posibles recortes antes de aumentar la exposición a la renta variable.

Los analistas sitúan una zona de entrada más atractiva entre los 24.000 y los 24.200 puntos del Nasdaq 100, coincidiendo con la base del hueco alcista abierto tras las primeras señales de distensión en Oriente Medio. Mientras tanto, recomiendan mantener posiciones y evitar perseguir los precios en plena aceleración del mercado.

El euro gana apoyo ante la posibilidad de distensión geopolítica

El mercado de divisas refleja una situación de relativa estabilidad. El cruce entre el euro y el dólar se sitúa en torno a los 1,17 dólares, mientras algunos inversores amplían posiciones a favor de una posible apreciación de la moneda europea ante la expectativa de una eventual paz en Oriente Medio.

Ya se han abierto posiciones largas con objetivo en los 1,25 dólares. Alcanzar ese nivel dependerá de factores como la evolución de la bolsa, la estabilidad de los precios del combustible y el desarrollo de la situación en Irán.

Según Bloomberg, la demanda de coberturas frente a caídas del euro está disminuyendo y algunos inversores se posicionan con horizonte de seis meses. La probabilidad de que el euro termine el año por encima de 1,25 dólares se sitúa en el 13%, frente al 8% de probabilidad de que cierre por debajo de 1,10 dólares.

El Banco de Japón mantiene su política monetaria sin cambios

Durante la sesión asiática se produjo la primera decisión relevante de un banco central esta semana. El Banco de Japón decidió mantener sin cambios su política monetaria con la referencia en el 0,75% tras una votación dividida entre quienes defienden mantener la presión contra el alza de precios y quienes consideran necesario impulsar nuevos estímulos para la economía.

Tras esta decisión, el yen recuperó terreno hasta situarse en 159 dólares, lo que aleja el temor a una intervención en el mercado de divisas. Sin embargo, la tensión se trasladó al mercado de deuda.

La rentabilidad de los bonos soberanos japoneses alcanzó máximos del siglo especialmente en los plazos más largos. El bono a diez años se sitúa en el 2,45% mientras la deuda a treinta años alcanza el 3,6%.

El conflicto en Oriente Medio podría aumentar la presión sobre los precios del combustible también en Asia, lo que incrementaría el riesgo de inflación en Japón y podría obligar al banco central a intervenir para evitar una caída del yen o un descontrol en los bonos a largo plazo.