
El Ibex 35 cerró este jueves con una subida del 0,64%, hasta los 19.513,6 puntos, recuperando así la cota de los 19.500 enteros después de la corrección registrada en la sesión anterior. El índice español mantuvo un tono ascendente durante la segunda mitad de la jornada y llegó a moverse cerca de sus máximos intradía.
La evolución positiva estuvo condicionada por la mejora del sentimiento inversor en los mercados internacionales, especialmente tras el impulso de varias compañías vinculadas a los semiconductores y la inteligencia artificial. Las cuentas y previsiones publicadas por empresas del sector tecnológico contribuyeron a rebajar parte de la cautela acumulada en las últimas jornadas, favoreciendo la toma de posiciones en renta variable.
En el mercado español, Repsol lideró las ganancias con un avance del 2%, seguida de Endesa, BBVA, Iberdrola, Inditex y Grifols, que cerraron también en terreno positivo. El comportamiento de las energéticas volvió a ganar peso en una sesión marcada por el repunte del petróleo, mientras que la banca aportó apoyo adicional al selectivo.
Por el contrario, Indra registró el peor comportamiento del índice, con una caída superior al 7%, seguida por Cellnex, Acciona, Acciona Energía y Merlin Properties. Pese a estas correcciones, el saldo general de la jornada permitió al Ibex recuperar una referencia técnica relevante y mantenerse próximo a los niveles máximos alcanzados durante junio.
Los inversores también analizaron varias referencias macroeconómicas. En España, el crecimiento económico del primer trimestre se situó en el 0,6%, dos décimas por debajo del avance del trimestre precedente. Asimismo, los precios industriales aceleraron su crecimiento interanual en mayo, impulsados principalmente por el encarecimiento de la energía.
En el resto de Europa predominó igualmente el signo positivo. Las principales plazas bursátiles cerraron con avances, con especial fortaleza en Fráncfort, mientras París, Londres y Milán también finalizaron la jornada en verde. Esta evolución reflejó una mejora generalizada del apetito por el riesgo, pese a que el mercado mantiene la atención sobre la evolución de los tipos de interés, la inflación y la situación geopolítica.
En materias primas, el barril de Brent repuntó hasta situarse en el entorno de los 74,5 dólares, después de varias sesiones de descensos. El petróleo estadounidense también registró avances. En renta fija, la rentabilidad del bono español a diez años se mantuvo en torno al 3,34%, mientras que la prima de riesgo se situó cerca de los 48 puntos básicos.


