
El Ibex 35 ha cerrado la sesión con un descenso del 0,6%, situándose en los 18.167 puntos, en una jornada marcada por la debilidad del sector financiero y el comportamiento dispar de los grandes valores. El retroceso del selectivo español se ha producido pese al fuerte impulso de Endesa, que se ha revalorizado más de un 6% tras la publicación de sus resultados anuales.
La jornada ha estado condicionada por un tono mixto en el conjunto de las bolsas europeas, con los inversores atentos a nuevas referencias macroeconómicas y a la evolución de los mercados internacionales. En este contexto, el mercado español no ha logrado sostener las ganancias iniciales y ha terminado decantándose por las ventas, especialmente en valores ligados al ciclo económico.
El principal lastre del índice ha sido el sector bancario, que ha registrado caídas generalizadas. Las entidades financieras, con un peso relevante dentro del Ibex 35, han acusado movimientos de recogida de beneficios tras varias sesiones de avances, en un entorno en el que los inversores siguen evaluando las perspectivas de tipos de interés y su impacto en márgenes y rentabilidad.
Frente a este comportamiento, Endesa ha destacado con claridad como el valor más alcista del día. La eléctrica ha presentado unas cuentas que han sido bien recibidas por el mercado, impulsadas por la estabilidad de su negocio regulado y la evolución de su generación y comercialización en un entorno energético más normalizado respecto a ejercicios anteriores. El repunte superior al 6% ha permitido amortiguar parcialmente el efecto negativo del resto de componentes del índice, aunque no ha sido suficiente para evitar el cierre en negativo.
Otros valores del sector energético también han mostrado un comportamiento más sólido que la media del mercado, en línea con la percepción de que las compañías defensivas pueden ofrecer mayor visibilidad de resultados en momentos de incertidumbre. Sin embargo, el peso específico de los bancos y de otros grandes valores industriales ha terminado inclinando la balanza hacia el lado de las pérdidas.
En el plano macroeconómico, los inversores continúan atentos a la evolución de la inflación en la eurozona y a los próximos movimientos de los bancos centrales. Las expectativas sobre la política monetaria siguen siendo un factor determinante en la valoración de los activos financieros, especialmente en sectores sensibles a los costes de financiación.
Con el cierre de hoy, el Ibex 35 se mantiene en niveles elevados en términos históricos recientes, aunque muestra señales de consolidación tras el rally acumulado en las últimas semanas. La evolución de los resultados empresariales, junto con las referencias económicas que se conocerán en los próximos días, marcarán el pulso del mercado a corto plazo.
La sesión deja así una imagen de mercado selectivo, donde las compañías con catalizadores propios, como ha sido el caso de Endesa, logran desmarcarse del tono general, mientras el conjunto del índice acusa la presión vendedora en sectores clave.

