
El Ibex 35 cerró la sesión con una caída del 0,62%, hasta situarse en 19.632,2 puntos, perdiendo así la barrera de los 19.700 enteros en una jornada marcada por el nuevo repunte del petróleo y el aumento de la cautela en los mercados financieros.
El selectivo español había comenzado la jornada en positivo y llegó a aproximarse a los 19.900 puntos durante las primeras operaciones. Sin embargo, el tono cambió conforme avanzó la sesión, en un contexto condicionado por las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y su impacto sobre las materias primas.
El petróleo volvió a situarse entre los principales focos de atención. El Brent, referencia en Europa, rondaba los 102 dólares por barril al cierre de los mercados europeos, después de avanzar alrededor de un 2,6%. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) se situaba cerca de los 91,85 dólares, con una subida próxima al 1,5%.
Las tensiones relacionadas con Irán y el estrecho de Ormuz continuaron influyendo sobre las expectativas de suministro energético, mientras los inversores siguieron con atención las intervenciones de los principales dirigentes internacionales durante la Asamblea General de Naciones Unidas.
Repsol lidera las subidas en el Ibex 35
La subida del crudo favoreció especialmente a Repsol, que encabezó las ganancias del selectivo con un avance del 3,09%. También terminaron en positivo Indra, con un 1,27%, CaixaBank, con un 0,92%, Unicaja, con un 0,67%, y Bankinter, con un 0,48%.
En el lado contrario destacaron las caídas de Solaria, que retrocedió un 5,86%; ACS, un 3,23%; y Grifols, un 3,09%. La presión sobre varios valores de peso terminó inclinando al Ibex hacia terreno negativo pese al comportamiento favorable de parte del sector financiero y energético.
Las principales bolsas europeas también mostraron un comportamiento mayoritariamente negativo. El DAX alemán cedió alrededor de un 0,6%, mientras el CAC 40 francés terminó con descensos próximos al 0,4%. El mercado británico consiguió mantenerse prácticamente estable o ligeramente en positivo.
La presión también se trasladó al mercado de deuda. La rentabilidad del bono español a diez años superó el 4%, hasta situarse en torno al 4,04%, un nivel que no alcanzaba desde octubre de 2023. La prima de riesgo española se situó ligeramente por encima de los 45 puntos básicos.
En el mercado de divisas, el euro perdió terreno frente al dólar y se movió en el entorno de los 1,14 dólares por euro. De esta forma, la jornada terminó con los inversores pendientes tanto de la evolución de los precios energéticos como de la deuda y del escenario internacional, factores que continúan marcando el comportamiento de las bolsas.

