La tensión geopolítica amenaza a las bolsas y Wall Street podría caer un 10%

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La escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán vuelve a situar a los mercados internacionales en una zona de alta volatilidad. Analistas técnicos advierten de que los principales índices estadounidenses se encuentran en niveles decisivos cuyo deterioro podría desencadenar una nueva fase bajista con impacto directo en Europa.

Wall Street, en el punto crítico del mercado global

El Nasdaq 100 y el S&P 500 se sitúan actualmente en niveles considerados estratégicos por los analistas. En concreto, los 23.850 puntos del Nasdaq y los 6.500 puntos del S&P 500 actúan como soportes determinantes para definir el próximo movimiento del mercado.

Si estos niveles se perforan, el escenario más probable sería una corrección adicional cercana al 10%, lo que podría llevar al Nasdaq hacia zonas próximas a los 21.700 puntos, e incluso a rangos entre los 20.000 y 21.000 en un contexto más adverso.

Este posible ajuste estaría vinculado tanto a factores técnicos como al deterioro del entorno geopolítico, especialmente tras el aumento de la presión diplomática y militar en Oriente Medio.

Asia y Europa ya reflejan el nerviosismo inversor

La reacción de los mercados asiáticos ha sido inmediata. Índices como el Nikkei o el Hang Seng han registrado descensos superiores al 3%, mientras que la bolsa surcoreana ha llegado a acercarse al 6% de caída.

En Europa, la sesión ha comenzado con retrocesos cercanos al 2%, confirmando que el impacto del conflicto internacional ya se está trasladando a los parqués occidentales.

La amenaza de cierre del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte energético mundial, añade presión adicional a los mercados, elevando la incertidumbre sobre el suministro de petróleo y gas.

Europa podría ampliar las caídas si Wall Street rompe soportes

Los analistas señalan que la evolución de las bolsas europeas dependerá en gran medida de lo que ocurra en Estados Unidos. El EuroStoxx 50 podría dirigirse hacia la zona de los 5.200 puntos, lo que implicaría un descenso adicional cercano al 6%–8%. Este nivel coincide con referencias técnicas relevantes a largo plazo, lo que lo convierte en un posible punto de estabilización del mercado continental.

En el caso del mercado español, el Ibex 35 mantiene como referencia clave los 16.000 puntos, un nivel que encajaría con el escenario correctivo previsto tanto en Europa como en Estados Unidos.

Alcanzar esta zona supondría una corrección técnica relevante dentro del movimiento alcista iniciado en 2022, pero también podría convertirse en un punto atractivo para inversores que buscan oportunidades de entrada en renta variable nacional.