
El Ibex 35 ha comenzado la sesión de este viernes con una caída del 0,25%, situándose en torno a los 17.610 puntos, en línea con el tono bajista que domina las principales bolsas europeas. La apertura refleja una actitud prudente por parte de los inversores, condicionada por la espera de nuevos datos económicos en Estados Unidos y la evolución de los mercados asiáticos, que también cerraron en rojo.
La jornada ha estado marcada desde el inicio por una recogida de beneficios tras el buen desempeño de las últimas sesiones. El índice español venía de encadenar varios días de avances que lo habían llevado a tocar máximos no vistos desde 2015, impulsado por el optimismo en torno a posibles recortes de tipos por parte del Banco Central Europeo durante el primer semestre del año.
Sin embargo, la contención de la inflación en la eurozona y las señales mixtas desde la Reserva Federal estadounidense han sembrado dudas entre los operadores, que optan por reducir exposición a renta variable en el corto plazo.
Evolución intradía y factores de presión
A medida que avanza la jornada, el Ibex intensifica sus caídas y se deja más de un 0,5%, perforando momentáneamente la barrera de los 17.600 puntos. Valores como IAG, ArcelorMittal, Grifols y BBVA lideran los descensos, lastrados por tomas de beneficios y movimientos sectoriales internacionales. Por su parte, compañías defensivas como Endesa, Naturgy o Red Eléctrica muestran un comportamiento más sólido, sirviendo de ancla para el índice.
En el plano macroeconómico, los inversores están pendientes de las cifras de inflación subyacente en Estados Unidos, que podrían ofrecer nuevas pistas sobre el calendario de actuación de la Fed. Cualquier señal de persistencia inflacionaria podría enfriar las expectativas de recortes de tipos, presionando al alza los rendimientos de la deuda y generando turbulencias en los mercados de renta variable.
A nivel europeo, los PMI adelantados del sector servicios y manufacturero muestran cierta estabilización en Alemania y Francia, aunque todavía por debajo del umbral de expansión. Esto sugiere que el viejo continente continúa lidiando con una recuperación frágil, lo que añade un factor adicional de cautela.
Un soporte técnico bajo vigilancia
Pese al retroceso de este viernes, el Ibex mantiene de momento la zona de los 17.600 puntos, considerada por los analistas como un soporte relevante en el corto plazo. Su pérdida sostenida podría activar nuevas correcciones hacia los 17.400 puntos, mientras que una recuperación sólida requeriría el retorno del apetito por el riesgo en los mercados globales.
En este contexto, los expertos recomiendan seguir de cerca las decisiones de los grandes bancos centrales y la evolución de los resultados empresariales trimestrales, que empezarán a conocerse con mayor intensidad en las próximas semanas.
Con la sesión aún en marcha, el balance del día dependerá en buena medida de la apertura de Wall Street, cuyo impacto sobre las bolsas europeas podría inclinar la balanza entre una corrección técnica y una simple pausa en la reciente tendencia alcista.

