
El Ibex 35 ha registrado descensos en la media sesión de este lunes y ha cedido la cota de los 18.300 puntos tras retroceder alrededor de un 1,16%, en una jornada marcada por la cautela de los inversores ante la evolución del precio del petróleo, que se mantiene en niveles elevados en torno a los 94 dólares por barril, y por la incertidumbre en los mercados internacionales.
El selectivo madrileño ha iniciado la sesión en terreno negativo y ha ampliado progresivamente las pérdidas durante la mañana, en línea con el comportamiento del resto de plazas europeas, que también han mostrado debilidad en un contexto de tensión energética y expectativas cambiantes sobre la evolución de los tipos de interés en las principales economías occidentales.
Entre los valores más penalizados en la media sesión han destacado compañías del sector financiero y energético, dos de los segmentos con mayor peso dentro del índice, mientras que algunos valores defensivos han limitado parcialmente el retroceso del conjunto del mercado. La presión vendedora ha sido especialmente visible en los bancos, sensibles a los movimientos de los rendimientos de la deuda soberana y a la percepción de riesgo macroeconómico.
El encarecimiento del crudo continúa siendo uno de los principales factores de preocupación para los inversores. El barril de Brent, de referencia en Europa, se ha mantenido en torno a los 94 dólares, un nivel que refuerza los temores sobre posibles presiones inflacionistas adicionales y que podría condicionar las decisiones futuras de política monetaria por parte de los bancos centrales.
En este contexto, los mercados financieros siguen atentos a cualquier señal procedente de las autoridades monetarias, especialmente tras las últimas declaraciones de responsables económicos que apuntan a la posibilidad de mantener durante más tiempo los actuales niveles de tipos de interés si persisten las tensiones inflacionistas derivadas del encarecimiento de la energía.
Asimismo, los inversores mantienen la mirada puesta en la evolución del escenario geopolítico internacional, que continúa introduciendo volatilidad en los mercados de materias primas y en la renta variable europea. Este entorno ha favorecido una mayor prudencia en las decisiones de inversión y ha provocado movimientos de rotación sectorial hacia activos considerados más defensivos.
Por su parte, el comportamiento de los principales índices europeos ha reflejado una tendencia similar a la del mercado español, con retrocesos moderados en las primeras horas de negociación y una menor actividad en comparación con sesiones anteriores, en un contexto de menor apetito por el riesgo.
En el mercado de divisas, el euro ha mantenido una evolución estable frente al dólar, mientras que en el mercado de deuda los rendimientos han mostrado ligeros movimientos en un escenario dominado por la incertidumbre sobre el ritmo de crecimiento económico en la eurozona durante los próximos meses.
De cara a la segunda parte de la jornada, los inversores permanecerán atentos a la evolución del precio del petróleo y a las referencias macroeconómicas previstas, factores que podrían determinar el tono final de la sesión bursátil y la capacidad del Ibex 35 para recuperar posiciones o consolidar los descensos registrados durante la mañana.

