
La Bolsa española cerró la jornada de este lunes con un ligero retroceso que no impidió mantener la cota psicológica de los 15.200 puntos. El Ibex 35 se dejó un 0,17%, en línea con la tónica de cautela que dominó a los mercados europeos, condicionados por la evolución de los tipos de interés, las referencias macroeconómicas y la temporada de resultados empresariales.
La sesión comenzó con dudas y oscilaciones marcadas, arrastrada por la falta de un rumbo claro en Wall Street y por la presión vendedora en algunos de los grandes valores. A lo largo de la mañana, el selectivo llegó a tantear los 15.100 puntos, pero en la segunda parte de la jornada consiguió estabilizarse, apoyado en el buen comportamiento de ciertos títulos de corte defensivo.
Bancos y energéticas, en el foco
El sector financiero vivió una jornada de signo mixto. BBVA y Banco Santander retrocedieron ligeramente, lastrados por la corrección en la deuda europea y las expectativas de que el Banco Central Europeo mantenga un tono restrictivo en sus próximos movimientos. En cambio, entidades de menor capitalización como Bankinter y CaixaBank lograron salvar el día con avances moderados.
En el terreno energético, las grandes eléctricas mostraron un comportamiento más sólido. Iberdrola y Endesa se apuntaron leves subidas, beneficiadas por la caída de los precios mayoristas de la electricidad y por el interés inversor en valores considerados refugio en momentos de incertidumbre. Repsol, sin embargo, cedió terreno al compás del ajuste del crudo Brent, que descendió tras conocerse un repunte inesperado en las reservas de Estados Unidos.
Referencias internacionales
La cautela en Madrid se explica también por el contexto global. Las bolsas europeas se movieron en terreno negativo, con el DAX alemán y el CAC 40 francés registrando pérdidas similares. Los inversores se muestran prudentes ante la combinación de señales contradictorias: la desaceleración de la inflación en la eurozona se contrapone a unos datos de actividad industrial que siguen mostrando debilidad.
En el otro lado del Atlántico, Wall Street abrió la semana sin una tendencia clara, a la espera de las actas de la Reserva Federal que podrían arrojar pistas sobre la duración del actual ciclo de tipos de interés altos. Esta falta de referencias contundentes mantuvo a los mercados europeos en compás de espera, y el Ibex 35 no fue la excepción.
Perspectivas a corto plazo
A pesar del retroceso, los analistas consideran positivo que el índice español conserve los 15.200 puntos, nivel que se interpreta como soporte de corto plazo. Superar con holgura los 15.400 puntos será el siguiente objetivo de los alcistas, mientras que una pérdida consistente de los 15.000 encendería las alarmas de corrección más profunda.
De cara a las próximas jornadas, los inversores estarán atentos a la publicación de nuevos datos de inflación en Estados Unidos y a la evolución de los mercados de materias primas. Además, en España se esperan resultados trimestrales de compañías del sector turístico, que podrían aportar volatilidad adicional en un verano marcado por la recuperación del consumo.

