
El Ibex 35 profundizó este martes su retroceso y cerró la sesión con una caída del 1,56%, hasta situarse en los 17.573,60 puntos, en una jornada marcada por el repunte del precio del petróleo, con el barril de Brent en el entorno de los 108 dólares, y por la cautela de los inversores ante el dato de inflación en Estados Unidos. El selectivo madrileño amplió así las pérdidas de la apertura y terminó por ceder la cota de los 17.600 enteros, arrastrado por un contexto de mayor aversión al riesgo.
La sesión estuvo condicionada desde primera hora por la tensión en los mercados energéticos y por la incertidumbre geopolítica, dos factores que volvieron a trasladarse a la renta variable europea. El encarecimiento del crudo reactivó los temores sobre una posible mayor presión inflacionista en las principales economías, en un momento en el que los inversores siguen pendientes de cualquier señal que pueda alterar las expectativas sobre los tipos de interés.
En este escenario, la Bolsa española se movió durante toda la jornada en terreno negativo, sin lograr consolidar intentos de rebote. El mercado optó por una postura de prudencia en línea con el comportamiento visto en otras plazas del continente, que también operaron con signo mixto o bajista ante el nuevo repunte del petróleo y las dudas sobre su impacto en la evolución de los precios.
La caída del selectivo español refleja, además, un deterioro del sentimiento inversor tras varias jornadas de elevada sensibilidad a los factores externos. La combinación de crudo caro, tensión internacional y vigilancia sobre la inflación ha devuelto la volatilidad a los parqués, en un entorno en el que cualquier repunte de las materias primas vuelve a ser interpretado como un riesgo añadido para el crecimiento y para la hoja de ruta de los bancos centrales.
Los inversores mantuvieron también la atención sobre Estados Unidos, donde la publicación de nuevos datos macroeconómicos volvió a influir en la evolución de los mercados. La posibilidad de que la inflación tarde más en moderarse de lo esperado sigue pesando sobre el ánimo del mercado, especialmente en sesiones como la de este martes, en las que coinciden varios focos de tensión que limitan la entrada de dinero en activos de riesgo.
Con este cierre, el Ibex 35 se aleja de los niveles alcanzados en jornadas anteriores y vuelve a evidenciar la fragilidad del mercado ante episodios de incertidumbre internacional. La evolución del precio del petróleo y la lectura que hagan los inversores de los próximos datos macro seguirán marcando el tono de las Bolsas en el corto plazo, en una coyuntura en la que el mercado español vuelve a mirar de cerca tanto al frente energético como al monetario.


