
El Ibex 35 cede terreno este viernes con una caída del 0,4% al mediodía, situándose en torno a los 17.500 puntos, en una jornada marcada por la incertidumbre internacional y el renovado escrutinio sobre la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Las tensiones políticas en Washington, donde se ha abierto un nuevo debate sobre la independencia del banco central, han generado nerviosismo en los mercados globales, arrastrando a las bolsas europeas y afectando especialmente a los valores financieros y cíclicos.
La sesión en Madrid comenzó con leves descensos, pero el tono se fue debilitando a medida que los inversores asimilaban las noticias procedentes de Estados Unidos. Según varios medios estadounidenses, algunos legisladores habrían reactivado iniciativas para condicionar las decisiones de la Fed, lo que ha despertado temores sobre una posible pérdida de autonomía de la institución monetaria. Estas informaciones llegan en un momento clave, con el mercado todavía digiriendo los últimos datos de inflación y a la espera de señales claras sobre los próximos movimientos en los tipos de interés.
Bancos y energía, los más penalizados
Dentro del selectivo español, los bancos lideraban las caídas al mediodía, en línea con sus homólogos europeos. BBVA y Banco Santander retrocedían más de un 1%, mientras que Caixabank y Sabadell también registraban pérdidas destacadas. La posibilidad de que la Fed modere o retrase sus decisiones sobre tipos de interés podría afectar negativamente al margen de intereses del sector financiero.
Por su parte, el sector energético mostraba un comportamiento mixto. Mientras Repsol cotizaba en rojo en un contexto de bajada del precio del crudo, Iberdrola y Endesa lograban resistir las ventas, apoyadas en su perfil más defensivo y en la estabilidad del mercado eléctrico.
Europa sigue el mismo patrón
El comportamiento del Ibex 35 se enmarca dentro de una tónica bajista generalizada en Europa. El DAX alemán y el CAC 40 francés también registraban descensos superiores al 0,3%, mientras que el Euro Stoxx 50 perdía un 0,4%, con un sentimiento de cautela extendido en todos los parqués. A nivel macroeconómico, los inversores siguen muy pendientes de las próximas cifras de crecimiento en la eurozona y de las decisiones del Banco Central Europeo (BCE), cuya próxima reunión está prevista para finales de mes.
Perspectiva global: tensión sin pánico
A pesar de las caídas, los analistas consideran que se trata de un movimiento moderado dentro de una fase de consolidación. «No estamos ante una corrección profunda, pero sí ante un ajuste lógico tras las subidas recientes y el aumento de incertidumbres geopolíticas y monetarias», señala un experto en renta variable europea.
El volumen de negociación sigue siendo relativamente bajo, en línea con la tónica de las últimas semanas, lo que sugiere que muchos inversores institucionales optan por mantener posiciones a la espera de mayor claridad en el frente económico y político.
De cara al cierre de la sesión, el comportamiento de Wall Street podría marcar el rumbo de los mercados europeos. Si bien el temor a una Fed politizada preocupa, la solidez del empleo en EE. UU. y la moderación de la inflación siguen actuando como anclas de estabilidad.


