
El Ibex 35 ha registrado este martes una subida del 0,17 % hasta alcanzar los 16.762,5 puntos, marcando así un nuevo máximo histórico y confirmando el tono positivo con el que la bolsa española se despide de un año especialmente volátil. El selectivo ha logrado encadenar seis jornadas consecutivas de avances, impulsado por el buen comportamiento del sector bancario, la recuperación de valores industriales y un entorno internacional favorable, a pesar de la incertidumbre que rodea la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
La atención de los inversores está centrada en la reunión de política monetaria de la Fed, que concluirá este miércoles. Aunque no se esperan movimientos en los tipos de interés en esta ocasión, el mercado estará muy pendiente del mensaje que acompañe a la decisión. En particular, el foco estará en las proyecciones económicas actualizadas y en cualquier señal sobre el calendario de posibles bajadas de tipos en 2025, en un contexto de inflación moderadamente controlada y enfriamiento económico en Estados Unidos.
Este telón de fondo no ha impedido que el Ibex se desmarque positivamente de otros índices europeos, algunos de los cuales han registrado sesiones de consolidación o ligeros retrocesos. El DAX alemán y el CAC 40 francés han operado con escasa variación, mientras que el Euro Stoxx 50 se ha mantenido estable. La fortaleza del índice español responde en parte al peso de la banca en su composición, beneficiada por el actual entorno de tipos altos y por las expectativas de estabilidad macroeconómica en la eurozona.
Entre los valores más destacados del día en el parqué madrileño figuran Banco Santander y BBVA, que han cerrado con avances moderados, así como compañías ligadas a la infraestructura y la energía como Ferrovial y Naturgy. Por el contrario, sectores más sensibles a la política monetaria, como el inmobiliario o el consumo discrecional, han mostrado un comportamiento más débil.
El repunte del Ibex también ha estado apoyado por un contexto externo relativamente favorable. Las bolsas asiáticas cerraron en verde impulsadas por los datos positivos de inflación en China, mientras que en Wall Street los principales índices cotizan planos, a la espera de la decisión de la Fed. El dólar ha mostrado cierta debilidad frente al euro y la rentabilidad del bono estadounidense a diez años ha retrocedido ligeramente, lo que ha contribuido a mejorar el apetito por activos de riesgo en Europa.
Con este nuevo máximo histórico, el Ibex 35 consolida un final de año con tono alcista y afianza su posición por encima de los niveles previos a la pandemia. No obstante, la volatilidad podría reaparecer en función de los mensajes que emanen de la Fed, lo que convierte a los próximos días en claves para calibrar el rumbo de los mercados en el arranque de 2026.

