
La Bolsa española puso fin a su reciente racha alcista con una corrección del 0,65 % en el IBEX 35, que cerró la sesión en torno a los 14.163 puntos, lastrada principalmente por las caídas en el sector bancario y la presión de las tensiones comerciales internacionales.
El retroceso del selectivo se produjo en un contexto de creciente incertidumbre por el anuncio de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos. La administración Trump confirmó que a partir del 1 de agosto se aplicarán tarifas del 50 % sobre productos como el cobre, generando inquietud en los mercados globales y alimentando la volatilidad. Esta política proteccionista volvió a poner en primer plano el temor a una escalada en la guerra comercial, con Europa y Asia en el punto de mira.
En el mercado español, los valores financieros protagonizaron los descensos más pronunciados. Indra lideró las pérdidas con una caída del 2,85 %, seguida por Banco Santander (‑1,93 %), CaixaBank (‑1,77 %) y Mapfre (‑1,6 %). Estos retrocesos evidencian un repliegue de los inversores ante la posibilidad de un entorno global menos favorable para el crédito y las inversiones transfronterizas.
Por el lado positivo, destacaron las acereras. ArcelorMittal subió un 2,8 %, mientras que Acerinox avanzó un 2 %, beneficiándose del reposicionamiento táctico de carteras hacia activos industriales más resilientes. También registraron ganancias significativas Puig (+1,95 %), Grifols (+1,88 %) y Rovi (+0,81 %), en un contexto donde los valores defensivos y ligados a sectores básicos se mostraron más sólidos.
Pese a la caída del IBEX, el resto de las bolsas europeas cerraron con tono positivo, impulsadas por expectativas de estímulo monetario. Las actas de la última reunión de la Reserva Federal revelaron una postura más flexible, con varios miembros dispuestos a apoyar recortes de tipos si las condiciones económicas lo exigen. Esta visión acomodaticia permitió que los índices europeos registraran avances moderados, en contraste con el repliegue del índice madrileño.
La jornada dejó claro que la incertidumbre comercial sigue marcando el ritmo de los mercados. En este entorno, el IBEX 35 muestra señales de mayor cautela, con movimientos más selectivos por sectores y mayor sensibilidad a la geopolítica global.

