
Las bolsas europeas afrontan el cierre de la semana con el objetivo de mantenerse en terreno positivo y conservar la posibilidad de avanzar hacia nuevos máximos históricos. El mercado de futuros anticipa una apertura con leves movimientos, en un contexto marcado por la pérdida de impulso del optimismo tecnológico procedente de Wall Street y por la falta de avances significativos en las negociaciones vinculadas a la guerra en Oriente Medio.
El tono de cautela se ha impuesto después de que Broadcom no cumpliera con las expectativas del mercado, lo que provocó caídas en otros valores relacionados con la inteligencia artificial. Este comportamiento ha enfriado parte del entusiasmo que en sesiones anteriores había favorecido a los principales índices internacionales y que también había servido de apoyo para las bolsas europeas.
La atención de los inversores se concentra ahora en el dato de empleo de Estados Unidos, una referencia clave para medir los próximos pasos de la Reserva Federal. Un informe laboral más sólido de lo previsto podría aumentar las probabilidades de que el banco central estadounidense modifique antes de tiempo su política monetaria. Según Tom Essaye, experto de Sevens, un mercado laboral demasiado ajustado podría elevar la posibilidad de un ajuste de los tipos de interés antes de lo esperado.
En España, el Ibex 35 también se mueve dentro de este escenario de prudencia. El selectivo ha alcanzado la zona alta de la formación triangular que ha limitado su consolidación durante los últimos meses, situada en el entorno de los 18.450 y los 18.573 puntos. Esta área coincide con una resistencia horizontal que ya frenó las subidas en febrero y abril, por lo que no resulta extraño que aparezcan dudas entre los inversores alcistas.
Mientras el índice español no consiga superar los 18.573 puntos, el mercado seguirá hablando de una fase de consolidación. La ruptura de ese nivel, especialmente si se produce a cierre semanal, abriría la puerta a que el Ibex 35 volviera a entrar en subida libre absoluta, considerada la situación técnica más alcista. Joan Cabrero, asesor técnico de Ecotrader, señala que el índice podría lograrlo salvo que cierre una semana por debajo de los primeros soportes situados en los 18.000 puntos.
La pérdida de ese nivel cambiaría el escenario técnico y reforzaría la hipótesis de que el Ibex continúa dentro de una figura triangular. En ese caso, la base de dicha estructura se encontraría en torno a los 17.000 y 17.300 puntos, zona que pasaría a ser clave en caso de una corrección más amplia.
El mercado de bonos soberanos también permanece atento a la publicación del dato laboral estadounidense. La renta fija ha cerrado los últimos días sin grandes sobresaltos, con rentabilidades prácticamente estables desde el lunes, pese a la volatilidad presente en otros activos. Sin embargo, un dato de empleo peor de lo esperado podría alterar las expectativas de los inversores sobre la política monetaria de la Reserva Federal.
Actualmente, los inversores en bonos contemplan una subida de tipos por parte de la Fed en algún momento de los próximos doce meses. Además, Bryce Doty, gestor de fondos de deuda en Sit Investment Associates, advierte de que una cifra elevada impulsaría los rendimientos, aunque el mayor potencial estaría en un repunte si el dato resulta bajo. El bono estadounidense a diez años cotiza con una rentabilidad del 4,47%, mientras que el bono alemán al mismo plazo se sitúa en el 3%.


