
La bolsa española ha comenzado la semana con renovado optimismo, protagonizando un sólido rebote en la media sesión del lunes. El Ibex 35 subía un 1,32 % alrededor del mediodía, situándose en los 14.313,5 puntos, impulsado principalmente por la fortaleza del sector financiero tras los buenos resultados empresariales y un entorno macroeconómico favorable.
El repunte supone una reacción técnica tras el correctivo sufrido el viernes pasado, cuando el índice retrocedió un 1,88 % por la toma de beneficios y la inquietud internacional. El selectivo madrileño retoma así el nivel psicológico de los 14.300 puntos, que había perdido momentáneamente al cierre de la última semana.
La banca ha sido el motor principal de la recuperación. Las acciones de Banco Santander subían más de un 3,6 % en los primeros compases del día, seguidas por BBVA, que avanzaba un 3,1 %, y CaixaBank, que sumaba un 2,7 %. Este impulso se explica en parte por el respaldo de los tests de estrés de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), que confirmaron la solidez de los balances bancarios del continente, con especial mención a las entidades españolas.
A este contexto se suman los buenos datos macroeconómicos divulgados esta mañana. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones informó de una nueva caída del paro en julio, con 1.357 desempleados menos, y un nuevo récord de afiliación, alcanzando los 21,88 millones de cotizantes. Estos datos han sido bien recibidos por los mercados, que los interpretan como una señal de resiliencia de la economía española, incluso en un entorno de enfriamiento del crecimiento en otras economías europeas.
Desde el plano internacional, los inversores también se muestran esperanzados ante la posibilidad de una bajada de tipos de interés por parte de la Reserva Federal estadounidense en su reunión de septiembre. Las últimas cifras de empleo publicadas en EE. UU. revelaron una desaceleración en la creación de puestos de trabajo, lo que ha elevado las expectativas de un giro dovish por parte del banco central norteamericano. Esta perspectiva favorece a los activos de riesgo, como la renta variable, y en particular a sectores cíclicos como el bancario.
En cuanto al análisis técnico, el Ibex 35 se enfrenta a una zona de resistencia relevante en los 14.683 puntos, nivel alcanzado el 31 de julio y que representa el máximo anual. Por ahora, los analistas coinciden en que la recuperación de los 14.300 puntos es una señal constructiva, aunque recuerdan que agosto suele ser un mes de menor volumen y mayor volatilidad, lo que podría dificultar la continuidad del rally sin nuevos catalizadores.
A la espera del cierre de la sesión, los mercados estarán atentos a nuevas referencias macroeconómicas de Estados Unidos y Europa, así como al desarrollo de las tensiones comerciales entre China y Occidente, que podrían reavivar episodios de volatilidad.
En conjunto, el inicio de semana marca un punto de inflexión tras la corrección del viernes, y refuerza el papel del sector bancario como pilar del buen desempeño del Ibex 35 en lo que va de año.


