
Inditex ha cerrado los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal 2024-2025 con un beneficio neto de 4.622 millones de euros, lo que representa un incremento del 3,9% respecto al mismo periodo del año anterior. La compañía gallega, líder mundial en distribución de moda, ha logrado además un crecimiento del 2,7% en sus ventas, que alcanzaron los 28.174 millones de euros, en un entorno macroeconómico marcado por la moderación del consumo en Europa y la presión inflacionaria.
El desempeño del tercer trimestre ha sido clave para la aceleración de estos resultados. Entre agosto y octubre, las ventas repuntaron un 6,6% interanual, impulsadas por el buen comportamiento en mercados clave y una campaña de otoño que ha superado expectativas. La mejora en márgenes y el control de costes han contribuido a consolidar una estructura financiera sólida, pese al aumento de los gastos operativos, en particular los relacionados con logística y aperturas estratégicas.
Uno de los factores destacados en este periodo ha sido el fuerte crecimiento del canal online, que continúa ganando peso en la facturación global del grupo. La compañía ha reafirmado su apuesta por la integración entre tienda física y digital, reforzando su estrategia omnicanal y la inversión en tecnología aplicada a la cadena de suministro.
En términos operativos, el margen bruto se situó en el 58,7% de las ventas, ligeramente por encima del registrado un año antes, lo que demuestra una gestión eficaz del inventario y una política de precios que ha logrado mantener la competitividad sin erosionar rentabilidad. El resultado operativo (EBIT) se elevó hasta los 6.500 millones de euros, con un crecimiento del 7% frente al mismo periodo del ejercicio anterior.
Desde el punto de vista geográfico, Inditex ha mantenido un comportamiento sólido en Europa, con especial dinamismo en el sur del continente, mientras que mercados como Estados Unidos y México han seguido consolidándose como pilares clave para el crecimiento. Asia, por su parte, ha mostrado una recuperación progresiva, a pesar de la incertidumbre derivada de factores geopolíticos y regulatorios en algunas regiones.
En cuanto al cierre del ejercicio, previsto para el 31 de enero de 2025, la compañía ha expresado su confianza en mantener una evolución positiva de las ventas a tipo de cambio constante. Las cifras correspondientes a la campaña de invierno, que tradicionalmente concentra una parte relevante de la facturación anual, serán determinantes para confirmar esta tendencia.
Tras la publicación de resultados, el mercado ha reaccionado con fuertes subidas en la cotización de Inditex, reflejando una valoración positiva de la capacidad del grupo para adaptarse al nuevo contexto del consumo global. Analistas destacan la fortaleza del modelo de negocio, el control de costes y la resiliencia frente a la desaceleración económica.
Inditex, que engloba marcas como Zara, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius y Pull&Bear, consolida así su posición como referente en la industria global de la moda, con una estrategia que combina eficiencia operativa, crecimiento sostenible y adaptación tecnológica.

