
El Ibex 35 ha cerrado la semana en máximos históricos tras avanzar un 2,19% en el conjunto de las últimas cinco sesiones y terminar este viernes en los 19.852,40 puntos. El selectivo español se ha revalorizado un 0,92% en la jornada y se ha quedado a escasa distancia de la barrera psicológica de los 20.000 enteros.
El índice ha prolongado así su racha positiva y acumula ya cuatro semanas consecutivas de ganancias, en un contexto marcado por la mejora del apetito por el riesgo y la moderación de las preocupaciones ligadas a Oriente Próximo. Durante la sesión, el principal indicador de la Bolsa española llegó a moverse cerca de los 19.900 puntos, confirmando la fortaleza compradora que ha acompañado al mercado desde el arranque de julio.
La evolución del crudo ha sido uno de los elementos que ha contribuido a sostener el ánimo inversor. El barril de Brent se ha mantenido en el entorno de los 71 dólares, lejos de los niveles alcanzados durante los momentos de mayor tensión geopolítica. Esta estabilización ha reducido la presión sobre las expectativas de inflación y ha favorecido especialmente a los sectores más sensibles a los costes energéticos y a la evolución del consumo.
La jornada se ha desarrollado, además, sin la referencia de Wall Street, cerrado por la festividad del Día de la Independencia en Estados Unidos. Pese a ello, las compras se han mantenido en las plazas europeas, en una sesión en la que el mercado ha vuelto a apostar por la renta variable antes del inicio de la temporada de resultados empresariales correspondiente al primer semestre del año.
Dentro del Ibex 35, ArcelorMittal ha liderado las subidas al anotarse un 6,05%, seguida de Acerinox, que ha avanzado un 3,23%. También han destacado los ascensos de Cellnex, Merlin Properties y Acciona. En el lado contrario, Grifols ha registrado el mayor descenso de la sesión, seguida de Laboratorios Rovi, Repsol, Amadeus e Indra.
El comportamiento de las compañías siderúrgicas ha vuelto a situarse entre los principales apoyos del selectivo, mientras que la banca y las grandes empresas energéticas han mantenido su peso en el avance acumulado de las últimas semanas. La mejora del sentimiento inversor se ha trasladado igualmente al resto de mercados europeos, con ganancias en las principales bolsas del continente y nuevos máximos del Euro Stoxx 50.
En el mercado de divisas, el euro se ha situado en torno a los 1,14 dólares, mientras que la rentabilidad del bono español a diez años se ha mantenido por encima del 3,4%. Por su parte, el oro ha repuntado y el bitcoin ha conservado una evolución positiva, reflejando el interés de los inversores por combinar activos de riesgo con posiciones de cobertura.
De cara a las próximas jornadas, los mercados permanecerán atentos a la evolución de las negociaciones en Oriente Próximo, al comportamiento del petróleo y, sobre todo, a los resultados empresariales. La cercanía de los 20.000 puntos eleva las expectativas sobre el Ibex 35, aunque también obliga a comprobar si los beneficios corporativos respaldan las valoraciones alcanzadas por la renta variable.


