
El Ibex 35 cerró este miércoles con una caída del 0,53%, hasta situarse en los 18.176 puntos, después de una sesión que fue de más a menos y en la que el selectivo español terminó en mínimos del día. El índice llegó a tocar los 18.400 puntos durante la jornada, pero la presión vendedora de la recta final le hizo perder la referencia de los 18.200 enteros.
La banca y Amadeus presionan al índice
La sesión estuvo marcada por la prudencia en las bolsas europeas, en un contexto de renovada tensión geopolítica y de repunte del precio del crudo. Dentro del selectivo, las mayores caídas correspondieron a Amadeus, que perdió más de un 3%, seguida de BBVA, con un retroceso superior al 2%, e Inmobiliaria Colonial, que también cerró en negativo.
El comportamiento de estos valores terminó pesando más que el avance de otras compañías de gran capitalización. En el lado positivo destacaron Repsol, favorecida por el encarecimiento del petróleo, Inditex, tras la buena acogida de sus resultados, y ACS, que también concluyó la jornada con ganancias.
La evolución del mercado estuvo condicionada por el tono de cautela que se impuso en Europa. Los inversores se mantienen pendientes de la situación en Oriente Medio y de sus posibles efectos sobre la energía, la inflación y las expectativas de tipos de interés. En este escenario, el barril de Brent volvió a ganar terreno y se acercó a la zona de los 98 dólares, lo que añadió presión a los mercados de renta variable.
Inditex no logra sostener al selectivo
El avance de Inditex permitió contener parcialmente las pérdidas del índice durante buena parte de la jornada. La compañía textil fue uno de los principales apoyos del Ibex después de presentar unas cifras que fueron recibidas de forma positiva por el mercado. Sin embargo, el impulso del valor no bastó para compensar el deterioro del sentimiento inversor en el tramo final de la sesión.
También Repsol se situó entre los mejores valores del día, en línea con el repunte del crudo. La petrolera se benefició de un contexto de precios al alza, aunque ese mismo factor actuó como elemento de presión para el conjunto del mercado, por el temor a un impacto más persistente sobre los costes energéticos.
En el mercado español, el cierre en los 18.176 puntos mantiene al Ibex en niveles elevados en términos anuales, aunque alejado de los máximos recientes. Según los datos de mercado, el selectivo conserva una revalorización positiva en lo que va de ejercicio, pese a la corrección registrada en la sesión de este miércoles.
La atención de los inversores continuará centrada en la evolución del petróleo, la deuda y las referencias macroeconómicas de los próximos días. Además, el mercado seguirá vigilando cualquier novedad relacionada con el conflicto en Oriente Medio, un factor que ha vuelto a ganar peso en las decisiones de inversión y que puede condicionar la dirección de las bolsas en el corto plazo.


