
El Ibex 35 ha iniciado el mes de julio con una caída del 0,34%, aunque ha conseguido conservar al cierre la referencia de los 19.400 puntos, en una jornada marcada por la cautela de los inversores ante la evolución de los bancos centrales, la situación geopolítica y las nuevas señales macroeconómicas.
El selectivo español ha finalizado la sesión en los 19.406,6 puntos, después de una jornada de elevada volatilidad en la que llegó a moverse por debajo de esa cota. El retroceso se produce tras un primer semestre especialmente favorable para la renta variable española, que cerró con una revalorización cercana al 12,5%.
La sesión ha estado condicionada por la atención de los mercados al foro de bancos centrales celebrado en Sintra, Portugal. Los inversores han analizado las intervenciones de los principales responsables monetarios en busca de pistas sobre la evolución de los tipos de interés durante la segunda mitad del año.
En este contexto, el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Kevin Warsh, ha señalado que las perspectivas de inflación se han moderado en las últimas semanas, aunque ha reafirmado el compromiso de la institución con el objetivo de estabilidad de precios. Por su parte, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha considerado que los riesgos para el crecimiento y la inflación se encuentran ahora más equilibrados.
Dentro del Ibex 35, Indra ha liderado las subidas al avanzar un 3,38%, seguida de Puig, que ha ganado un 2,11%, y Unicaja Banco, con un repunte del 1,99%. También han cerrado en positivo Fluidra (+1,72%), Inditex (+1,12%), CaixaBank (+0,92%) y Bankinter (+0,51%).
En el lado contrario, ACS ha encabezado las caídas al ceder un 3,57%. Le han seguido Endesa, con un descenso del 2,86%; Acciona Energía, que ha retrocedido un 2,68%; Cellnex, con una caída del 1,95%; Iberdrola, que ha perdido un 1,88%; y Telefónica, que ha bajado un 1,73%.
La evolución de las principales plazas europeas ha sido mayoritariamente negativa. París ha registrado uno de los mayores descensos, mientras que Londres y Milán también han cerrado en rojo. Fráncfort ha logrado desmarcarse de la tendencia general con un avance moderado.
En el mercado de materias primas, el precio del petróleo ha prolongado sus descensos. El barril de Brent, de referencia en Europa, se ha situado en torno a los 71 dólares, mientras que el West Texas Intermediate ha cotizado por debajo de los 69 dólares. La menor presión sobre el crudo ha contribuido a aliviar parte de las preocupaciones inflacionistas, aunque el escenario internacional sigue manteniendo la prudencia entre los operadores.
Por su parte, la rentabilidad del bono español a diez años ha repuntado ligeramente, mientras que la prima de riesgo se ha mantenido por debajo de los 50 puntos básicos. El euro, además, ha perdido terreno frente al dólar.
El mercado encara así el inicio del tercer trimestre con la vista puesta en los próximos datos de empleo, inflación y actividad económica, así como en la evolución de la política monetaria a ambos lados del Atlántico.


