
El Ibex 35 mantenía el tono de cautela a media sesión de este lunes y lograba conservar la referencia de los 18.300 puntos, en una jornada marcada por el repunte del petróleo y por la persistencia de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
En concreto, el selectivo español cotizaba prácticamente plano hacia las 12.00 horas, con una ligera caída del 0,02%, hasta situarse en los 18.359,8 enteros. La evolución del índice reflejaba un comportamiento prudente de los inversores, que optaban por medir el impacto de la subida del crudo sobre las expectativas de inflación, los costes empresariales y las futuras decisiones de política monetaria.
El principal foco de la sesión volvía a situarse en el mercado energético. El barril de Brent, de referencia en Europa, avanzaba alrededor de un 3,6% y se aproximaba a los 94,37 dólares, mientras que el West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, repuntaba más de un 4%, hasta el entorno de los 91 dólares. La subida del petróleo se producía en un contexto de renovada tensión entre Estados Unidos e Irán, con nuevos ataques cruzados y sin señales claras sobre una posible estabilización del conflicto.
Los valores energéticos sostienen al selectivo
Dentro del Ibex 35, el avance del crudo favorecía especialmente a algunos valores vinculados al sector energético. Solaria lideraba las subidas, con un repunte del 1,66%, seguida de Naturgy, Endesa, Repsol y Acciona, que también se movían en positivo durante la media sesión.
En el lado contrario, las mayores caídas correspondían a Aena, que retrocedía un 2,17%, por delante de Mapfre, Cellnex, Sabadell y Fluidra. La lectura sectorial mostraba una sesión desigual, con apoyo en las compañías energéticas y mayor presión sobre valores más sensibles al aumento de la incertidumbre y al posible encarecimiento de los costes financieros.
El comportamiento del mercado español se producía, además, en una jornada de signo mixto para las principales bolsas europeas. Londres cotizaba en negativo, mientras que Fráncfort, París y Milán lograban avances moderados. En conjunto, los mercados del Viejo Continente se movían sin una dirección clara, pendientes de la evolución del petróleo y de las noticias procedentes de Oriente Medio.
El mercado mira a la inflación y a los bancos centrales
El repunte del crudo introduce un nuevo factor de presión para los inversores, en un momento en el que los mercados siguen atentos a la evolución de la inflación y a los próximos movimientos de los bancos centrales. Un petróleo más caro puede trasladarse a los precios energéticos y complicar el escenario de moderación inflacionista, especialmente si la tensión geopolítica se prolonga.
En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono español a diez años se situaba en el 3,402%, mientras que la prima de riesgo alcanzaba los 41,57 puntos básicos. En el mercado de divisas, el euro cedía ligeramente frente al dólar y se intercambiaba en torno a los 1,165 dólares.
Con este escenario, el Ibex 35 conseguía mantener el soporte de los 18.300 puntos, aunque sin fuerza suficiente para despegar con claridad. La sesión confirmaba así un tono de espera en la bolsa española, donde los inversores combinaban la resistencia del selectivo con la prudencia ante un petróleo que vuelve a acercarse a niveles sensibles para la economía global.


