El inicio del conflicto en Oriente Medio a finales de febrero ha provocado un fuerte impacto en los mercados financieros internacionales durante marzo de 2026. En este contexto de elevada volatilidad, el Ibex 35 ha logrado resistir mejor que otros índices europeos, aunque el balance general sigue siendo negativo: más del 85% de sus valores registraron caídas y únicamente cinco compañías lograron cerrar el mes en positivo.
Entre las empresas que evitaron los descensos destacan Repsol, Enagás, Solaria, Endesa y Puig, impulsadas principalmente por factores energéticos y corporativos vinculados al nuevo escenario geopolítico.
Repsol lidera las subidas impulsada por el encarecimiento energético
La compañía más beneficiada por el contexto internacional ha sido Repsol, que se ha revalorizado cerca de un 30% en marzo. El repunte está directamente relacionado con la subida del precio del petróleo y del gas tras el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las principales arterias energéticas mundiales.
La cotización del grupo energético ha superado los 24,6 euros por acción, situándose por encima del precio objetivo medio estimado por analistas y acercándose a niveles no vistos desde 2008. Algunas entidades financieras han revisado al alza sus previsiones, elevando incluso el potencial hasta los 30 euros por título.
Este comportamiento confirma el papel estratégico del sector energético en escenarios de tensión geopolítica, donde los inversores suelen reforzar posiciones en compañías vinculadas a materias primas.
Enagás mejora su atractivo tras cambios regulatorios en el transporte de gas
En segunda posición entre los valores alcistas se sitúa Enagás, con una subida del 11,7% durante el mes. El impulso bursátil se produjo tras la actualización de la metodología retributiva del transporte y la regasificación de gas para el periodo 2027-2032 por parte del regulador.
La nueva visibilidad sobre ingresos futuros ha reforzado la confianza de los analistas, especialmente en relación con la sostenibilidad de su dividendo, cuya rentabilidad estimada se sitúa entre el 5% y el 6%. Este factor resulta especialmente relevante en entornos de incertidumbre financiera, donde los inversores priorizan activos con flujo estable de remuneración.
Solaria y Puig completan el grupo de valores que esquivan las caídas
El tercer valor con mejor comportamiento fue Solaria, que logró cerrar marzo con un avance del 7,9% tras recuperar terreno perdido a comienzos de mes. El interés por las energías renovables continúa respaldando su posicionamiento en el índice en un contexto marcado por la volatilidad energética global.
Por su parte, Puig avanzó un 3,2% impulsada por el interés del mercado en una posible operación corporativa con Estée Lauder, lo que reforzó las expectativas estratégicas sobre el grupo.
Endesa también logró mantenerse en terreno positivo, consolidando el papel defensivo del sector eléctrico en periodos de incertidumbre geopolítica.
Indra lidera las caídas en un mes especialmente negativo para el sector industrial
En el lado opuesto del selectivo español, Indra registró el peor comportamiento del mes con un descenso cercano al 25%. La caída estuvo acompañada por tensiones internas en la compañía, aunque el consenso de analistas mantiene un precio objetivo superior al actual, lo que refleja expectativas de recuperación a medio plazo.
El sector siderúrgico también sufrió con intensidad. ArcelorMittal retrocedió más de un 20%, mientras que Acerinox registró descensos superiores al 11%, en un entorno marcado por la incertidumbre global y la presión sobre la actividad industrial.
IAG también acusa el impacto del encarecimiento del petróleo
El aumento del precio del crudo afectó directamente al sector aéreo. En este contexto, IAG cayó más de un 16% durante marzo, penalizada por el incremento de costes operativos asociados al combustible.
A pesar de estas caídas generalizadas, el Ibex 35 logró limitar su retroceso mensual al entorno del 7%, mostrando una mayor resiliencia relativa frente a otros mercados internacionales en un escenario dominado por la tensión geopolítica y la volatilidad energética.


