CaixaBank, dueño del 100% del portugués BPI

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CaixaBank, dueño del 100% del portugués BPI

Para finalizar 2018, CaixaBank ha anunciado que es dueño del 100 % de las acciones del portugués Banco BPI, después de haber concretado este mes una oferta de compra del 5% de títulos que aún no poseía.

La operación fue detallada por el BPI en un comunicado remitido a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM) portuguesa, donde especificó que CaixaBank ha comprado 73.581.854 acciones a un precio de 1,47 euros por título.

Se trata del 5 % del total de acciones del BPI que aún no poseía CaixaBank, que ha ido comprando capital del banco portugués desde el pasado febrero, cuando se hizo con el control de la entidad portuguesa a través de una opa que dejó el 84,5 % del capital en manos de la entidad que preside Jordi Gual.

Días atrás, el presidente de la asociación de la banca privada lusa, Faria de Oliveira, que en su tiempo fue ministro social demócrata y dirigió el banco público Caixa Geral de Depósitos (CGD) en España y en Portugal, lanzó hace días un llamamiento a Bruselas, para que acudiera en ayuda de la banca lusa, ante el riesgo de que la consolidación del sector afecte los “intereses nacionales”. Es lo que se llama un grito fuera de contexto, puesto que prácticamente toda la banca privada portuguesa ya está en manos españolas, chinas y norteamericanas, sin que nadie se haya rasgado las vestiduras antes.

Y eso no atañe solo a la estructura accioniarial, que en el caso principalmente del antiguo Banco Totta y Açores (BTA) y del Banco Portugues de Investimento (BPI), ya tienen dueño español, Santander y CaixaBank respectivamente, sino al hecho de que ambas entidades españolas decidieron dar el paso definitivo de la “españolización” total, quitándoles todo lo que podía aun conservar de su “ADN” original portugués.

La salida de BPI del mercado, donde llevaba cotizando desde 1987, ha hecho que el BCP sea única entidad financiera cotizada. Los minoritarios del BPI, como el ex presidente Fernando Ulrich y el fundador Artur Santos Silva, no tienen ahora otra alternativa que desprenderse de sus 75,58 millones de acciones hasta el 27 diciembre, al precio fijado por la autoridad bursátil lusa, con un coste total para CaixaBank de 108 millones de euros.

En : Bancos

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