
Banco Santander elevará un 10% el dividendo a cuenta con cargo a los resultados de 2026, hasta situarlo en 12,7 céntimos de euro por acción. El pago en efectivo está previsto para el 2 de noviembre y forma parte de la política de remuneración al accionista aplicada por la entidad sobre los resultados del ejercicio.
La remuneración total correspondiente al primer semestre de 2026 alcanzará aproximadamente los 3.700 millones de euros, una cantidad que se repartirá prácticamente a partes iguales entre el dividendo en efectivo y el programa de recompra de acciones puesto en marcha por el banco. En concreto, Santander prevé destinar unos 1.800 millones de euros a cada una de las dos vías.
Más peso de la remuneración en efectivo
El importe del dividendo supone un nuevo incremento respecto al pago a cuenta del ejercicio anterior. Santander mantiene así una política de distribución vinculada a la evolución de sus resultados y a la generación de capital.
La entidad prevé que la remuneración correspondiente al primer semestre represente alrededor del 50% del beneficio ordinario obtenido en ese periodo. Santander registró un beneficio ordinario de 7.328 millones de euros durante los seis primeros meses del año, un 15% más que en el mismo periodo anterior, según los datos comunicados por el grupo.
La estrategia de remuneración combina actualmente los pagos en efectivo con la adquisición de acciones propias. Las recompras permiten al banco distribuir capital mediante la posterior amortización de los títulos adquiridos, mientras que el dividendo supone una salida directa de efectivo para los accionistas.
Cerca de 9.000 millones destinados a recompras
El programa de recompra actualmente en ejecución se integra en el objetivo anunciado por Santander de destinar al menos 10.000 millones de euros a recompras correspondientes a los ejercicios 2025 y 2026.
Con las operaciones realizadas hasta ahora, incluyendo las recompras vinculadas a los resultados de 2025 y la distribución asociada a la venta de Santander Bank Polska, el grupo se aproxima a los 9.000 millones de euros destinados a este objetivo.
De cara a los próximos ejercicios, Santander ha establecido una política ordinaria de remuneración equivalente aproximadamente al 50% del beneficio ordinario entre 2026 y 2028. A partir de los resultados de 2027, la entidad prevé que esa distribución combine aproximadamente un 35% del beneficio mediante dividendos en efectivo y un 15% mediante recompras, siempre sujeta a las correspondientes decisiones corporativas y autorizaciones regulatorias.


