
Banco Sabadell ha registrado un beneficio neto de 975 millones de euros en el primer semestre de 2025, lo que representa un aumento del 23,3% respecto al mismo periodo del año anterior. El dato marca un récord histórico para la entidad, que ha aprovechado la presentación de sus resultados para detallar su nuevo Plan Estratégico 2025-2027, con un foco claro: maximizar la rentabilidad para sus accionistas.
Uno de los pilares del nuevo plan es el compromiso de retribuir 6.300 millones de euros a sus accionistas en los próximos tres años, cifra que equivale a más del 40% de la capitalización bursátil actual del banco. Esta remuneración se articulará mediante dividendos en efectivo, recompras de acciones y un dividendo extraordinario de 2.500 millones, ligado a la venta de su filial británica TSB al Banco Santander.
El primer dividendo a cuenta de este ejercicio, de 0,07 euros por acción, se abonará el próximo 29 de agosto y supondrá el reparto de 370 millones de euros, equivalente al 37% del beneficio semestral. A este pago le seguirán otros dos dividendos ordinarios antes de abril de 2026, además del reparto del capital excedente que supere el 13% de CET1 fully loaded.
Durante la rueda de prensa, el consejero delegado de Sabadell, César González-Bueno, ha subrayado que la entidad se encuentra en un “momento histórico” desde el punto de vista financiero y estratégico, y ha defendido la viabilidad del banco como entidad independiente, en un contexto marcado por la OPA hostil lanzada por BBVA.
La nueva hoja de ruta de Sabadell contempla mantener una ratio de capital sólida, seguir ganando eficiencia operativa y avanzar en la digitalización, mientras refuerza su posición en el segmento de pymes, que ha sido clave en su crecimiento reciente.
Además, la entidad ha indicado que el programa de recompra de acciones en curso ya está ejecutado en un 85%, con un total previsto de 1.002 millones de euros, lo que contribuirá a reducir el capital social y aumentar el valor por acción para los inversores actuales.
El banco también ha confirmado que el reparto del dividendo extraordinario y la venta de TSB estarán condicionados a la aprobación de la junta de accionistas del próximo 6 de agosto, en una cita que se perfila clave en el futuro inmediato de la entidad.
Con estos resultados y un ambicioso compromiso de retorno al accionista, Banco Sabadell busca reforzar su perfil financiero y su atractivo bursátil, en medio de la mayor operación corporativa del sector bancario español en años.


