
CaixaBank afrontará en los próximos años un importante proceso de renovación interna. La entidad calcula que alrededor del 40% de su plantilla alcanzará la edad de jubilación durante la próxima década, un escenario que obligará al banco a reforzar su eficiencia y a apoyarse en nuevas herramientas tecnológicas para mantener su capacidad operativa.
Así lo ha explicado el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, durante el vigesimoprimer encuentro de banca del IESE, organizado junto a FTI Consulting. El directivo ha señalado que este proceso no supondrá necesariamente una sustitución completa de todos los trabajadores que salgan de la entidad, sino que llevará al banco a buscar un equilibrio entre renovación, productividad y transformación tecnológica.
CaixaBank cuenta actualmente con unas 47.000 personas en plantilla y, según Gortázar, se encuentra en una fase de incremento de su fuerza laboral. En este contexto, el banco no prevé un impacto negativo a corto y medio plazo sobre el empleo como consecuencia de la inteligencia artificial.
La productividad como reto para el sector financiero
El consejero delegado ha vinculado la situación de CaixaBank con el reto demográfico que afronta España. Según ha señalado, el país verá reducirse el número de personas en edad de trabajar en las próximas décadas, mientras aumentará el volumen de pensionistas. Ante esta evolución, ha defendido la necesidad de elevar de forma significativa la productividad.
Gortázar ha indicado que CaixaBank está invirtiendo 5.000 millones de euros en tecnología, una apuesta que debe permitir mejorar procesos, ganar eficiencia y adaptar la actividad bancaria a un entorno de menor disponibilidad de mano de obra en el futuro.
En su intervención, el directivo ha defendido que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta de apoyo para que los equipos trabajen con mayor capacidad, sin que ello implique necesariamente una destrucción de empleo en el corto y medio plazo. En este sentido, ha planteado que la tecnología puede servir tanto para hacer lo mismo con menos personas como para permitir que más profesionales hagan mucho más.
Tecnología, demografía y empleo
El mensaje de CaixaBank llega en un momento en el que el sector financiero analiza el impacto de la inteligencia artificial en sus modelos de negocio, sus plantillas y sus procesos internos. Frente a las dudas sobre una posible reducción de puestos de trabajo, Gortázar ha subrayado que la entidad se encuentra reforzando su plantilla y que no observa un efecto negativo inmediato vinculado a estas herramientas.
El reto, según el directivo, estará en gestionar de forma eficiente la salida progresiva de trabajadores que alcancen la edad de jubilación y en adaptar la estructura del banco a una nueva realidad laboral y tecnológica.
Durante su intervención, Gortázar también se refirió a la situación de la economía española, de la que destacó su resistencia frente a la crisis energética derivada del cierre del estrecho de Ormuz. En este punto, puso en valor el peso de las energías renovables en España y su capacidad para amortiguar parte del impacto económico.
El consejero delegado de CaixaBank también reclamó a la Unión Europea un mayor grado de madurez para ganar competitividad. A su juicio, este avance puede exigir en algunos ámbitos una cesión de soberanía, especialmente en cuestiones como la seguridad y la defensa.


