BdE no ve grandes avances tras la reforma laboral

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BdE, organismo gobernado por Luis María Linde, asegura en su último boletín económico que no observa “avances apreciables” en la composición de los flujos de empleo tras la reforma laboral puesta en marcha en febrero de 2012, ya que sigue habiendo una predominancia de los contratos temporales sobre los indefinidos.

Banco de España analiza en su boletín de septiembre algunos de los efectos que ha tenido la reforma laboral de 2012 sobre el mercado de trabajo, y menciona también el acuerdo para el empleo y la negociación colectiva (AENC) que firmaron sindicatos y empresarios para el periodo 2012-2014, que abogaba por incrementos máximos cercanos al medio punto hasta 2013 y por una subida mayor, con un techo del 1,5%, en 2014.

El Banco de España reconoce que su análisis está sujeto a “limitaciones importantes” debido a que el “escaso” tiempo transcurrido desde la aprobación de la reforma “acota la disponibilidad de datos”.

Para el organismo, tener más datos resulta necesario para poder distinguir el posible impacto de la reforma de aquellos factores cíclicos que tienen que ver con la “adversa” situación de la economía. Asimismo, explica que algunas de las modificaciones realizadas con carácter estructural sólo podrán mostrar sus efectos a medio plazo, cuando los agentes del mercado laboral “hayan internalizado el nuevo marco institucional”.

En todo caso, el organismo hace una primera aproximación a cuáles han podido ser los efectos de la reforma en el mercado laboral, con las siguientes conclusiones: se ha profundizado en el proceso de moderación salarial pero no se ha avanzado significativamente en la descentralización de la negociación colectiva; la flexibilidad interna se ha concentrado en las empresas de mayor tamaño; no hay cambios apreciables en la dualidad del mercado laboral, y existe un “cierto impacto positivo” sobre el empleo neto que la institución asocia con la moderación de los salarios.

En cuanto a las tasas de destrucción y creación de empleo, el Banco de España no observa “cambios significativos” tras la reforma, aunque reconoce que, en el caso de la destrucción de empleo, no se han producido “aceleraciones adicionales” en los ya de por sí “elevados” niveles de los últimos trimestres.

“La intensidad de la destrucción de empleo ha seguido comportándose de manera semejante a cómo venía haciéndolo antes de 2012”, sostiene la institución que, en cambio, sí entiende que “se ha frenado la caída de la creación de empleo observada desde el inicio de la crisis”.

En este sentido, fuentes oficiales del Banco de España han señalado que, tras la reforma laboral, “no se ha intensificado la destrucción de empleo, mientras que se ha frenado la caída de la creación de empleo, lo que indicaría un impacto positivo de la reforma sobre el empleo neto”.

Dichas fuentes abundan en que la caída del empleo, en lo transcurrido de 2013, ha sido de “menor magnitud” que la que explicaría el retroceso de la actividad en estos meses. Asimismo, las fuentes consultadas observan “una mayor sensibilidad de los salarios”, lo que favorece ganancias de competitividad y mejoras en la flexibilidad de las empresas.

En relación con los procedimientos de despido, el Banco de España considera que, a la luz de los datos disponibles, se ha producido un aumento en el porcentaje de despidos objetivos, “lo que habría reducido los costes medios de extinción de contratos”.

En todo caso, entiende que la eliminación de la autorización administrativa introducida por la reforma laboral “no ha elevado el peso de los ERE de extinción de empleo, mientras que se han mantenido elevados porcentajes de ERE de reducción de jornada y suspensión de empleo”. Ahora bien, reconoce que la supresión de la autorización administrativa ha provocado un descenso en el porcentaje de ERE acordados con los sindicatos.

En materia de convenios, el Banco de España señala que la limitación de la ‘ultraactividad’ (prórroga automática de los convenios) “ha acelerado de manera apreciable” el ritmo de negociación los convenios colectivos en 2013.

Asimismo, sostiene que los ‘descuelgues’ de las condiciones pactadas en convenio apenas han variado (se mantienen en niveles cercanos al 5%-6% de los ocupados), aunque sí “parecen estar siendo utilizadas con intensidad” por las empresas las posibilidades de realizar “modificaciones sustanciales” de las condiciones de trabajo.

Así, señala que una parte significativa de las empresas, representativas del 12,1% del total del empleo, han recurrido a esta herramienta en 2012, si bien la mayoría de las veces por empresas de gran tamaño, con un grado de utilización “muy reducido” en las pequeñas empresas.

De cara al futuro, el Banco de España aboga por efectuar un “seguimiento permanente” del mercado laboral para contrastar si lo observado hasta ahora se mantiene. En este sentido, dice que “sería deseable” que “algunos aspectos de la información estadística se adaptaran” a la situación creada tras las sucesivas reformas laborales de los últimos años, ampliando la información disponible en aspectos como el procedimiento y coste efectivo del despido o el sistema de negociación colectiva.

En : Bancos

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