
BBVA ha presentado sus proyecciones financieras para el periodo 2025-2028 con un enfoque de crecimiento sostenido en todos sus mercados clave, una rentabilidad sobre capital tangible (RoTE) del 22% de media y un beneficio atribuido acumulado de unos 48.000 millones de euros. La entidad, que cerró el primer semestre del año con resultados sólidos, prevé una expansión basada en el aumento de la actividad crediticia, la diversificación de ingresos y una estricta disciplina en costes.
España: crecimiento sólido en un entorno más moderado
En el mercado doméstico, BBVA anticipa una leve desaceleración económica en los próximos años, aunque el entorno seguirá siendo propicio para sostener el crédito y la actividad de los clientes. El banco prevé un crecimiento anual compuesto de préstamos en torno a un dígito medio, centrado especialmente en empresas y consumo, lo que contribuirá a reforzar el margen de intereses.
A ello se sumará una mayor aportación de líneas de negocio como gestión de activos y seguros, que permitirá incrementar los ingresos totales en España a tasas de entre un dígito bajo y medio. Gracias a las mejoras de eficiencia y el uso de inteligencia artificial, la entidad espera mantener su ratio de eficiencia entre el 30% y el 33%, con un coste de riesgo estabilizado en torno a los 30 puntos básicos y una rentabilidad sobre activos ponderados por riesgo (RoRWA) del 4% en 2028.
México: motor de crecimiento con fuerte impulso en crédito y comisiones
En México, el banco augura un ritmo de crecimiento económico algo por debajo del 2%, pero suficiente para alimentar un aumento del volumen de crédito a tasas de un dígito alto. El país seguirá siendo una palanca estratégica para BBVA, con un crecimiento notable de los ingresos, apalancado en negocios de bajo consumo de capital, especialmente seguros.
El banco espera mantener un ratio de eficiencia en torno al 30%, con un coste de riesgo medio de 330 puntos básicos y un RoRWA del 6,5% en 2028, una de las cifras más elevadas de la entidad por mercados.
Turquía: recuperación progresiva y fin de la contabilidad por hiperinflación
Las perspectivas en Turquía se centran en una normalización gradual de la economía, con la inflación y los tipos de interés moderándose. En este escenario, BBVA espera un crecimiento de ingresos entre el 16% y el 20% en euros corrientes, acompañado de una mejora del margen de intereses por mayor actividad y menores costes de depósitos.
El ratio de eficiencia se situará entre el 30% y el 33%, mientras que el coste de riesgo será de unos 200 puntos básicos, lo que permitirá al banco alcanzar una rentabilidad (RoRWA) superior al 3,5%. Se prevé que, a partir de 2028, Turquía deje de aplicar la contabilidad por hiperinflación.
América del Sur: entorno estable y salida de Argentina del régimen hiperinflacionario
BBVA también apunta a una mejora significativa de sus operaciones en América del Sur. La combinación de un entorno inflacionario más moderado y el abandono de la contabilidad por hiperinflación en Argentina permitirá un crecimiento de ingresos a un dígito alto.
La entidad espera reducir el ratio de eficiencia por debajo del 40%, mantener un coste de riesgo en torno a los 230 puntos básicos y alcanzar un RoRWA cercano al 3% en 2028.
Resto de negocios: banca de inversión y plataformas digitales, a pleno rendimiento
El área de negocios corporativos, de inversión (CIB) y los bancos digitales en Europa también contribuirán de forma notable al crecimiento. BBVA prevé un aumento de la actividad del 16%-20% y unos ingresos con un crecimiento anual cercano al 20%, impulsados por el buen comportamiento de CIB en Estados Unidos, Europa y Asia.
Este bloque mantendrá un ratio de eficiencia inferior al 50% y un coste de riesgo en torno a 20 puntos básicos, con una rentabilidad (RoRWA) por encima del 2% al finalizar el periodo.
Eficiencia y rentabilidad como ejes estratégicos
Con todos estos elementos, BBVA se fija como meta un ratio de eficiencia global cercano al 35% en 2028 y una rentabilidad sobre el capital tangible del 22% de media entre 2025 y 2028. De cumplirse sus previsiones, la entidad alcanzaría un beneficio atribuido acumulado de 48.000 millones de euros en cuatro años, consolidando su posición como uno de los bancos más rentables de Europa.


