
Banco Santander ha presentado hoy en Londres los detalles de su Investor Day 2026, un encuentro estratégico dirigido a analistas, inversores y accionistas en el que la entidad ha detallado su hoja de ruta para el periodo 2026-2028, con objetivos financieros, comerciales y de creación de valor contemplados para los próximos años. La presentación fue liderada por la presidenta, Ana Botín, junto con el consejero delegado, Héctor Grisi, y el director financiero, Jose García Cantera, quienes desgranaron las principales métricas del nuevo plan estratégico del grupo.
En el marco de este Investor Day, Santander ha señalado que su propósito es alcanzar más de 210 millones de clientes en Europa y América para 2028, partiendo de los alrededor de 180 millones registrados al cierre de 2025. Este crecimiento responde al objetivo de consolidar la posición de la entidad como uno de los bancos de mayor alcance global en términos de base de clientes, especialmente en mercados clave como España, Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y México.
La entidad también ha desvelado sus metas financieras para 2028, entre las que figura la proyección de obtener un beneficio neto superior a los 20.000 millones de euros, cifra que incorpora tanto el crecimiento de ingresos como la mejora estructural en eficiencia operativa. La reducción de costes cada año, dentro del plan ONE Transformation, permitirá situar la ratio de eficiencia en alrededor del 36 % para ese ejercicio, según se expuso durante el evento.
Dentro de los objetivos de rentabilidad, Santander estima que su Retorno sobre el Capital Tangible (RoTE) superará el 20 % en 2028, apoyado en un crecimiento anual de doble dígito del beneficio por acción (BPA) y en el impulso de sinergias operativas derivadas de su modelo de negocio simplificado y de inversiones en tecnología.
Un componente clave del plan estratégico presentado es la política de remuneración al accionista, que mantiene un payout del 50 % del beneficio ordinario del grupo, repartido entre dividendos en efectivo y recompra de acciones. Para los resultados de 2026 y 2027, esta combinación seguirá vigente, pero a partir del resultado de 2027 la entidad ha expresado su intención de destinar aproximadamente el 35 % del beneficio a dividendos en efectivo y alrededor del 15 % a programas de recompra de acciones, con lo que se espera más que duplicar el dividendo en efectivo por acción en 2028 respecto al de 2025.
De forma adicional, el grupo ha propuesto un dividendo final en efectivo con cargo a 2025 de 0,125 euros por acción, que, de aprobarse en la próxima junta general de accionistas, elevaría el dividendo total en efectivo de 2025 a 0,24 euros por acción, un incremento superior al 14 % frente al ejercicio anterior.
El plan estratégico también contempla la fortaleza de capital como uno de los pilares del crecimiento sostenible de la entidad. Santander prevé operar en 2028 con una ratio de capital CET1 de aproximadamente el 13 %, dentro de su rango objetivo operativo de entre el 12 % y el 13 %. El grupo ha reafirmado su compromiso con la disciplina de capital, que estará asociada tanto a la sostenibilidad de su negocio como a la capacidad de remunerar a los accionistas a través de dividendos y recompras de acciones.
Durante el evento, Santander también hizo hincapié en la trayectoria alcanzada en el periodo estratégico anterior (2023-2025), recordando que en esos años logró resultados récord y un crecimiento sólido que sirve de punto de partida para la siguiente fase de desarrollo del banco. El nuevo plan fue presentado en un contexto donde el grupo ha mantenido aumentos en capital, mejoras operativas y una expansión de su presencia internacional, aspectos que han reforzado la confianza de los inversores y sentaron las bases para los ambiciosos objetivos de crecimiento y rentabilidad.


