
Morningstar DBRS mantiene en ‘A (alto)’ la calificación como emisor a largo plazo de BBVA, dejando también su perspectiva en ‘estable’, según ha indicado la propia agencia este pasado lunes.
Morningstar DBRS ha decidido mantener así la calificación de BBVA ante los «sólidos y resilientes» resultados de la entidad bancaria en los últimos años gracias a su franquicia diversificada, en España, México y, en menor medida, Turquía, y a su base de costes operativos bien controlada, que se ha traducido en sólidos niveles de eficiencia en comparación con su grupo de homólogos de grandes bancos.
Sin embargo, Morningstar DBRS cree que la rentabilidad del banco ha alcanzado su punto máximo en 2024, y es consciente de los riesgos geopolíticos actuales y la mayor incertidumbre política resultante de los cambios de política en EE.UU., en particular los aranceles, «que podrían crear volatilidad y afectar al entorno operativo de los bancos, especialmente en México y los países sudamericanos en el caso de BBVA».
Además, Morningstar DBRS espera que la rentabilidad en España, el mayor contribuyente al aumento del beneficio neto atribuido de BBVA en el ejercicio 2024 interanual, disminuya ligeramente a medida que el margen de intereses (NII) se reduce en un entorno de tipos de interés a la baja.
La calificación también tiene en cuenta el sólido perfil de financiación y liquidez del banco, respaldado por su amplia y estable base de depósitos, así como la sólida posición de capital, con sólidos colchones frente a los requerimientos regulatorios y una «robusta» capacidad para generar capital.
Morningstar DBRS ha señalado que mejoraría la calificación crediticia de BBVA en el caso de que incrementase de forma significativa sus ingresos procedentes de países con calificaciones crediticias soberanas más altas que la de España. No obstante, podría recortar la nota si el perfil de riesgo, la rentabilidad, o la posición de capital de BBVA se deterioraran.


