
Kutxabank ha publicado un estudio sobre la evolución del stock de crédito al consumo en España que muestra un crecimiento continuado de este segmento del mercado crediticio, con expectativas de expansión para 2026 pese a un entorno económico global volátil. El análisis, basado en proyecciones del Centro de Predicción Económica (Ceprede) junto con datos internos de la entidad, señala que el saldo de crédito al consumo mantiene una tendencia ascendente, impulsado por la fortaleza de la economía española y unas condiciones monetarias que favorecen la inversión crediticia a los hogares.
Según el informe, el stock total de crédito al consumo en España alcanzará 168.100 millones de euros en 2025, lo que representa un incremento del 3,9% respecto al año anterior, una cifra que casi duplica el crecimiento promedio del periodo 2018-2024, cuando el saldo aumentaba alrededor de un 1,5% anual. Esta expansión se ha visto respaldada por el mantenimiento de un consumo robusto, destacando especialmente la demanda de financiación para la adquisición de vehículos, que ha dinamizado el crecimiento de esta modalidad crediticia.
Para el ejercicio de 2026, Kutxabank estima un crecimiento del 2,1%, que elevaría el stock hasta 171.600 millones de euros. Aunque esta tasa es más moderada que la prevista para 2025, la entidad subraya que el ciclo expansivo se prolongará durante al menos cinco años, con incrementos anuales previstos en torno al 0,5% entre 2027 y 2031. Este patrón de desaceleración gradual se enmarca en un contexto de normalización de la política monetaria y de contención de la inflación, así como en un escenario de mayor estabilidad económica general.
El informe de Kutxabank también desglosa las expectativas por comunidades autónomas, destacando que el crecimiento del crédito al consumo en 2026 superará la media nacional en regiones como Madrid (+3,1%), Comunidad Valenciana (+3,2%), Galicia (+2,9%) y Murcia (+2,7%). Otras zonas con crecimientos superiores al promedio incluyen Extremadura (+2,6%), Aragón (+2%) y Asturias (+1,9%), mientras que en Cataluña y Castilla y León se esperan avances más moderados, de +0,6% y +0,1% respectivamente. Las cifras reflejan diferencias territoriales que responden tanto a la estructura económica de cada región como a las dinámicas de consumo local.
El banco vasco atribuye parte de este crecimiento continuado a la fortaleza de la economía española, que ha presentado síntomas de resiliencia frente a los desafíos internacionales, con un mercado laboral sólido y un consumo interno que sigue impulsando la actividad económica. La política monetaria acomodaticia, con tipos de interés reducidos, ha favorecido la demanda de crédito al consumo al abaratar el coste de financiación, aunque también ha incentivado una mayor cautela entre los agentes financieros ante posibles riesgos de morosidad futuros.
Los datos de Kutxabank coinciden con otros análisis del sector financiero que muestran un repunte generalizado del crédito al consumo en España en 2025, con niveles que se acercan a máximos históricos y una participación creciente de este segmento dentro del total de la financiación crediticia a particulares. Este fenómeno refleja un cambio de enfoque de las entidades bancarias hacia productos más rentables que las hipotecas tradicionales, aunque también plantea retos en materia de gestión del riesgo crediticio y sostenibilidad a largo plazo.
En este contexto, el stock de crédito al consumo se ha convertido en un indicador clave para evaluar la confianza de los consumidores y la capacidad del sistema financiero para sostener niveles elevados de financiación a hogares sin comprometer la estabilidad de las carteras crediticias. El crecimiento proyectado para los próximos años subraya la importancia de este segmento en la estrategia de negocio de las entidades bancarias y su papel en la dinamización de la actividad económica interna.
El estudio de Kutxabank aporta un marco detallado y actualizado sobre la evolución esperada del crédito al consumo en España, proporcionando datos relevantes tanto para inversores como para analistas del sector financiero, así como para los responsables de política económica interesados en las tendencias del crédito y el consumo en el país.


