
Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) ha culminado la ejecución de su programa de recompra de acciones por un importe máximo de 993 millones de euros y procederá a la amortización de todos los títulos adquiridos, según ha comunicado la entidad financiera a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La operación forma parte de la estrategia del grupo para optimizar su estructura de capital y mejorar la retribución al accionista mediante la reducción del número de acciones en circulación.
De acuerdo con el comunicado remitido al supervisor bursátil como “Otra Información Relevante”, BBVA ha alcanzado el límite monetario máximo fijado para el programa, que había sido anunciado previamente mediante comunicaciones de información privilegiada. Con la adquisición de los últimos títulos, el banco ha comprado un total de 54.316.765 acciones propias, lo que representa aproximadamente el 0,93 % del capital social de la entidad en la fecha de finalización del programa.
La recompra de acciones se ha llevado a cabo conforme a lo previsto en el Reglamento (UE) nº 596/2014 sobre abuso de mercado, y todas las operaciones realizadas durante la ejecución del programa han sido debidamente notificadas a la CNMV. El banco ha detallado asimismo que las últimas adquisiciones se produjeron los días 9 y 10 de diciembre, completando así el volumen total previsto.
Tal y como ya se había comunicado al mercado, el objetivo principal del programa de recompra es la reducción del capital social de BBVA mediante la amortización de las acciones propias adquiridas. En este sentido, la entidad ha confirmado que procederá a la amortización de la totalidad de los títulos recomprados, lo que tendrá como efecto directo una disminución del número de acciones en circulación y, previsiblemente, un impacto positivo en métricas como el beneficio por acción.
La amortización de acciones es una herramienta habitual entre las grandes entidades financieras para reforzar la remuneración al accionista, especialmente en un contexto de elevada generación de capital. En el caso de BBVA, la operación se enmarca en una política de retorno al accionista que combina dividendos en efectivo con programas de recompra, aprovechando la solidez de su balance y los niveles de capital por encima de los requisitos regulatorios.
El banco presidido por Carlos Torres había anunciado inicialmente este programa de recompra como parte de su estrategia financiera tras presentar resultados y actualizar sus previsiones de capital. El importe de 993 millones de euros responde al excedente de capital generado por la entidad, que ha venido destacando su capacidad para mantener una posición sólida incluso en un entorno macroeconómico marcado por la volatilidad y las tensiones geopolíticas.
El mercado suele interpretar este tipo de operaciones como una señal de confianza por parte de la dirección en la evolución futura del negocio y en la capacidad de generación de beneficios del grupo. Al reducir el número de acciones en circulación, la participación de cada accionista existente aumenta de forma proporcional, lo que puede contribuir a mejorar la rentabilidad de la inversión a medio y largo plazo.
BBVA ha recordado en su comunicación oficial que el programa se ha ejecutado dentro de los límites establecidos tanto en términos de volumen como de precio, y que las operaciones se han realizado a través de un intermediario financiero independiente, con el fin de garantizar el cumplimiento de la normativa aplicable y evitar interferencias en la formación del precio de la acción en el mercado.
El código ISIN de las acciones ordinarias de BBVA es ES0113211835, y la entidad mantiene su compromiso de transparencia con los inversores mediante la publicación periódica de información relevante sobre sus operaciones corporativas. La amortización de las acciones recompradas deberá ser aprobada por los órganos societarios correspondientes y formalizada conforme a la legislación mercantil vigente.
Esta operación se suma a otras iniciativas recientes del banco orientadas a reforzar su perfil financiero y a consolidar su posición entre las principales entidades del sector en Europa, en un contexto en el que la gestión eficiente del capital se ha convertido en uno de los principales focos de atención para inversores y analistas.


