BBVA Research eleva su previsión de crecimiento del PIB español y anticipa un ciclo de inversión impulsado por el crédito y la vivienda

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BBVA calcula que el PIB de Andalucía podría crecer hasta un 3% en 2025

La economía española encara 2025 con mejores perspectivas de crecimiento. Según el último informe Situación España de BBVA Research, el Producto Interior Bruto (PIB) podría crecer un 3% en 2025 y un 2,3% en 2026, revisando al alza las previsiones anteriores (2,5% y 1,7%, respectivamente). Este nuevo optimismo económico se sustenta en la resiliencia de las exportaciones de bienes, la recuperación de la inversión y la fortaleza de la demanda interna.

El motor del crédito y la inversión inmobiliaria

Uno de los pilares clave de esta revisión es el impacto de la política monetaria y fiscal en la financiación privada. Tras varios trimestres de tipos elevados, el euríbor a 12 meses se estabiliza en niveles moderados (2,2% en diciembre de 2025), lo que abarata el acceso al crédito y estimula la inversión tanto de familias como de empresas.

«La inversión en vivienda cobrará un papel más relevante en el crecimiento interno», señala el informe. Esto no solo repercutirá positivamente en el sector inmobiliario, sino que también tendrá efectos multiplicadores en sectores afines como la construcción, el mobiliario o los seguros de hogar.

Además, la reactivación del crédito beneficia a los seguros vinculados a hipotecas y financiación, como el seguro de protección de pagos o los seguros de vida asociados a préstamos hipotecarios. Según UNESPA, la contratación de estos productos tiende a aumentar en ciclos de crédito expansivo, reforzando la vinculación entre el sector asegurador y el ciclo económico.

Riesgos internacionales y cuellos de botella domésticos

Pese al tono positivo, BBVA Research advierte de varios factores que podrían frenar esta dinámica. Entre ellos, la política económica de EE. UU., la apreciación del euro y el menor dinamismo del turismo europeo son algunas amenazas que podrían limitar el empuje exportador.

A nivel interno, la escasez de vivienda asequible y de mano de obra cualificada, junto a la baja productividad, podrían limitar el crecimiento estructural. El sector del automóvil, por su parte, enfrenta incertidumbres derivadas de la transición energética y la competencia global.

El papel del sector asegurador ante el nuevo ciclo

Con este nuevo entorno, el sector asegurador tiene ante sí una oportunidad y un reto. Por un lado, el mayor dinamismo económico impulsará la demanda de productos aseguradores —desde seguros de salud y vida, hasta productos de ahorro vinculados a la jubilación—. Por otro, el entorno incierto exige a las aseguradoras reforzar su resiliencia y adaptar su oferta a nuevas necesidades sociales, como la vivienda, la salud o el envejecimiento poblacional.

La revisión al alza del PIB por parte de BBVA Research refleja una economía más resistente de lo esperado, aunque no exenta de riesgos. La activación del crédito, el empuje de la vivienda y el apoyo fiscal seguirán siendo determinantes en el corto plazo, mientras que el desafío estructural pasa por mejorar la productividad, la accesibilidad a la vivienda y la cohesión social. Un terreno fértil —pero exigente— también para mutuas y aseguradoras, que deben acompañar esta recuperación con soluciones adaptadas a una sociedad en transformación.