
Ibercaja ha conseguido esta semana, por segundo año consecutivo, el sello completo de cálculo, reduzco y compenso del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD).
En particular, en este año, la entidad ha inscrito la compensación parcial de su huella de carbono al adquirir derechos de absorción equivalentes a 325 toneladas de CO2 procedentes de los proyectos nacionales validados por el Ministerio, el Bosque CO2Gestión «Tierras de Rueda I y II» en Gradefes (León) y el Bosque CO2Gestión «Juarros II», localizado en San Adrián de Juarros (Burgos).
Además, Ibercaja ha compensado 535 toneladas por su participación en el proyecto de Protección de la Serra do Amolar Pantanal, en Brasil.
La iniciativa tiene el doble objetivo de, por una parte, proteger la rica biodiversidad de este humedal tropical manteniendo sus reservas de carbono y, por otra, impulsar la reducción de la pobreza y empoderar a la comunidad local.
Este proyecto está validado por uno de los estándares más prestigiosos del Mercado Voluntario de Carbono, VCS-Verified Carbon Standard y es un proyecto REDD+ de Naciones Unidas.
Para la directora de Sostenibilidad y Reputación de Ibercaja, María Campo, la obtención por segundo año consecutivo de este sello «refuerza el convencimiento y el compromiso de la organización con el medioambiente y valida el trabajo que estamos realizando en la gestión de impactos, así como en la compensación de emisiones, en el marco de nuestra Política Medioambiental».
A través de estas actuaciones de compensación y la compra de energía verde, Ibercaja neutraliza todas sus emisiones de alcance 1 –emisiones directas– y 2 –emisiones indirectas asociadas al consumo de electricidad–.
Gracias a todos estos proyectos a nivel nacional e internacional, Ibercaja ha conseguido compensar un total de 860 toneladas de CO2. Desde que la entidad comenzó a calcular su huella de carbono en 2016, Ibercaja ha reducido sus emisiones en un 89 por ciento.


