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miércoles, mayo 22, 2024
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Funcas aumenta sus previsiones de crecimiento del PIB español en 2023 hasta el 2,4%

 

Funcas aumenta sus previsiones de crecimiento del PIB español en 2023 hasta el 2,4%

La Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) ha aumentado dos décimas sus previsiones de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) español en 2023 hasta el 2,4%.

Funcas ha tomado esta decisión en base al impulso de los dos primeros trimestres del año, aunque ha recortado una décima sus estimaciones para 2024, hasta el 1,5%, como consecuencia de un entorno internacional «más incierto» y la moderación de la demanda interna.

«Observamos que la economía española está aguantando bastante bien la situación económica internacional. Estos trimestres pasados hemos crecido más que la mayoría de los países europeos, aunque no somos inmunes a la evolución de la economía. Igual que los países vecinos, nos encaminamos a una desaceleración», ha alertado el director general de Funcas, Carlos Ocaña, este jueves durante la presentación de la actualización de las previsiones económicas para España para el periodo 2023-2024.

La previsión de Funcas para el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en 2023 (2,4%) coincide con las estimaciones del Gobierno en funciones recientemente actualizadas en el Plan Presupuestario de 2024, remitido a Bruselas. No obstante, las proyecciones del Ejecutivo para 2024 (2%) son medio punto más optimistas que las de la Fundación.

Según ha explicado el director de Coyuntura y Estadística de Funcas, Raymond Torres, se observa una desaceleración de la economía desde el verano, como consecuencia del impacto de la subida de tipos de interés, del enfriamiento de Europa –las previsiones de crecimiento para la eurozona se han revisado a la baja– y en menor medida por una moderación del consumo público.

Esta desaceleración se evidenciará «con más claridad» en 2024, según advierten desde la Fundación, por el efecto de arrastre del último tramo del presente ejercicio, y el menor impulso de algunos de los actuales factores de crecimiento, como la normalización del turismo y los acuerdos de recuperación de poder adquisitivo de los salarios. Por otra parte, también se anticipa una menor aportación del consumo público, a tenor de la próxima reactivación de las reglas fiscales europeas.

Con todo, Funcas estima que el crecimiento económico en 2024 procederá sobre todo de la demanda interna, mientras que la aportación del sector exterior será nula. «Pese a todo, el ritmo de expansión de la economía española seguirá superando la media europea», han remarcado.

En todo caso, Funcas asegura que el avance del PIB iría de menos a más en el transcurso del año, un perfil que refleja la hipótesis de política monetaria: las previsiones parten del supuesto de que el BCE no procederá a nuevas subidas de tipos de interés, prefiriendo enviar el mensaje de mantenimiento de tipos de interés altos por más tiempo de lo inicialmente anticipado. Este supuesto sería consistente con una ligera relajación de la facilidad de depósitos durante la segunda parte de 2024.

En cuanto al mercado laboral, la Fundación prevé que se mantendrá como uno de los principales factores de resistencia de la economía española. La tasa de paro se reducirá hasta el 10,5% a finales de 2024, un nivel que todavía supera ampliamente la media europea.

De su lado, las previsiones de Funcas en cuanto al incremento a la inflación es que continuará por encima del objetivo del BCE y el IPC se situará en el 3,8% en 2023 y en el 3,6% en 2024 en tasa media anual. Desde Funcas, observan todavía un repunte en los próximos meses en términos interanuales fundamentalmente por efectos base, y podría alcanzar el 4,8% en diciembre de este año para luego moderarse.

Desde Funcas, han advertido de que los precios energéticos han repuntado, especialmente en lo que atañe al petróleo tras las decisiones de algunos países de la OPEP de recortar el bombeo.

El recrudecimiento del conflicto entre Israel y Palestina –y sus posibles reverberaciones tanto en la región como en la geopolítica mundial– añaden un factor de incertidumbre, que ya se refleja en la volatilidad de las cotizaciones de hidrocarburos.

Pese a ello, Ocaña ha asegurado que los mercados no están anticipando un problema de suministro, pero ha avisado de que si hubiera una guerra amplia y se extendiera el conflicto más allá de del territorio de Israel y de Gaza, sí que añadiría dificultades. «Los mercados han reaccionado con una cierta tranquilidad», ha señalado.

La ralentización de la economía, junto con las medidas de lucha contra la inflación, la indiciación de las pensiones y el incremento de las cargas financieras generado por la subida de los tipos de interés, dificultarán la corrección de los desequilibrios presupuestarios.

A falta de ajustes, Funcas estima que el déficit se situará en el 3,6% en 2024, frente al 3,7% de su estimación anterior y por encima de los objetivos del Gobierno de situarlo en el 3%. En cuanto a la deuda pública, la Fundación proyecta que superará el 106% del PIB, frente al 108% de su estimación anterior, aunque aún por encima de los niveles prepandemia.

Con todo, Carlos Ocaña ha reiterado que las medidas que se quieran extender para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania y la subida de precios –como la rebaja del IVA a alimentos– deben ser «selectivas». «Las que no lo son y llegan a todos los segmentos de la sociedad tienen menos sentido, son muy caras y no consiguen el objetivos», ha alertado.

A medio y largo plazo, desde Funcas han alertado de que la persistencia de un déficit público elevado es un factor de vulnerabilidad para la economía española, en un contexto de reactivación de las reglas fiscales europeas y de retirada del apoyo del banco central, tanto en materia de tipos como de compra de deuda.

En ausencia de medidas de ajuste, no está garantizado que la deuda en relación al PIB vaya a seguir una senda coherente con los compromisos europeos. En simulación en base a hipótesis relativamente optimistas (un crecimiento del 1,9%, una inflación del 2% y una política monetaria «normalizada»), el escenario central es de un déficit público que no alcanzaría el 3% hasta el 2028.

Por último, la deuda se ubicará aún por encima del 102% en ese año, según Funcas. No obstante, la prima de riesgo española permanece estable, si bien futuras perturbaciones en los mercados financieros podrían cambiar «drásticamente» esta situación, según indica Funcas, que recalca la necesidad de emprender ya el ajuste fiscal.

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