El Banco Sabadell ha confirmado que abonará a finales de mayo el esperado dividendo extraordinario derivado de la venta de su filial británica TSB. Este pago, que asciende a 2.500 millones de euros, beneficiará a cerca de 200.000 accionistas y supondrá un hito en la historia de la entidad.
La operación de venta a Banco Santander está prevista para cerrarse a finales de abril, una vez obtenidas todas las autorizaciones regulatorias necesarias. Sin incidencias previstas, el reparto del dividendo se ejecutará aproximadamente un mes después.
El mayor dividendo en la historia del banco
Este abono se convertirá en el mayor dividendo jamás distribuido por Sabadell en sus casi 145 años de trayectoria. El consejero delegado, César González-Bueno, adelantó el calendario durante un encuentro financiero celebrado en Londres.
El dividendo extraordinario, equivalente a 0,50 euros por acción, fue una pieza clave durante la opa hostil lanzada por BBVA, ya que estaba condicionado a los accionistas que decidieran no acudir a la oferta.
Un giro en la política de remuneración
Sabadell ha experimentado un cambio significativo en su política de retribución al accionista. Tradicionalmente considerado un banco con pagos moderados, ha pasado a ofrecer una de las rentabilidades por dividendo más atractivas del sector europeo.
Con cargo a 2025, la entidad prevé repartir un total de 0,64 euros por acción, el triple que el año anterior, y completamente en efectivo. Además, ha optado por sustituir parte de la retribución por programas de recompra de acciones. El compromiso de la entidad es distribuir 6.450 millones de euros entre 2025 y 2027, una cifra equivalente a cerca del 40% de su capitalización bursátil.
TSB, una venta estratégica
La venta de TSB a Santander se cerró por un importe cercano a los 3.315 millones de euros, incluyendo el valor generado hasta el cierre de la operación. La entidad británica, con cinco millones de clientes, será integrada en el grupo presidido por Ana Botín.
Esta operación permitirá a Sabadell recuperar la inversión realizada en Reino Unido hace una década y reforzar su posición de capital.
Nuevos retos tras la salida de Reino Unido
Con la desinversión de TSB, Sabadell afronta un nuevo escenario estratégico. El negocio británico aportaba aproximadamente el 18% del beneficio del grupo, por lo que la entidad deberá compensar esta salida.
Entre sus prioridades destacan el crecimiento en banca de consumo, el impulso a las pymes y la defensa de su cuota del 7% en el mercado hipotecario español. Además, el banco ha decidido mantener su negocio de TPV, descartando su venta pese al interés mostrado por Nexi.


