El Banco de España y el Consejo General del Notariado han cerrado un acuerdo clave para fortalecer el conocimiento sobre el mercado inmobiliario en España. Gracias a esta colaboración, el supervisor bancario podrá acceder a una de las mayores bases de datos sobre operaciones inmobiliarias del país, lo que permitirá enriquecer sus análisis y ofrecer estadísticas más precisas sobre la evolución del sector.
El convenio, firmado por el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, y la presidenta del Consejo General del Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, establece que el organismo supervisor tendrá acceso a información anonimizada del Índice Único Informatizado Notarial, a través del servicio gestionado por el Centro Tecnológico del Notariado.
Esta base contiene más de 160 millones de documentos notariales y alrededor de 25.000 millones de datos, una fuente de información que se considera estratégica para mejorar la comprensión del comportamiento del mercado de la vivienda, especialmente en un momento de elevada incertidumbre y cambios en los hábitos de compra.
Con esta iniciativa, el Banco de España podrá afinar sus modelos de previsión, detectar tendencias emergentes en precios, demanda o localización, y elaborar políticas basadas en evidencias más sólidas. Además, la información permitirá complementar otras fuentes tradicionales como registros catastrales o estadísticas del INE.
El acuerdo tendrá una duración inicial de cuatro años, prorrogables por otros cuatro, y contempla la creación de una comisión de seguimiento que velará por el cumplimiento y la evolución del convenio, formada por representantes de ambas entidades.
En el acto de firma, celebrado en la sede del Banco de España, también estuvieron presentes Mayte Ledo, directora general de Estrategia, Personas y Datos del Banco de España, y Alberto Martínez Lacambra, director general del Centro Tecnológico del Notariado.
Este paso refuerza la apuesta del Banco de España por una mayor digitalización y precisión estadística en sus funciones como supervisor del sistema financiero y asesor de política económica, al tiempo que sitúa a los notarios como actores clave en la generación de datos relevantes para la economía.


