
BBVA atraviesa un momento de mayor presión en Bolsa después de varias semanas marcadas por el aumento de las dudas de parte del mercado sobre su valoración y su exposición a economías con mayor volatilidad. Sin embargo, Deutsche Bank ha optado por mantener una visión positiva sobre la entidad y ha reiterado su recomendación de compra, al considerar que el banco conserva capacidad para sostener su rentabilidad en un entorno complejo.
La firma alemana ha elevado el precio objetivo de BBVA hasta los 21,30 euros por acción, desde los 20,70 euros anteriores, según recogen distintos análisis de mercado publicados en los últimos días. Esta revisión contrasta con el tono más prudente de otros bancos de inversión, que han rebajado recientemente sus recomendaciones sobre el valor.
El movimiento de Deutsche Bank llega en un contexto en el que BBVA ha perdido parte del respaldo que mantenía entre los analistas. El consenso de mercado sigue mostrando una mayoría de recomendaciones positivas, aunque con una división más marcada entre quienes aconsejan comprar y quienes prefieren mantener el valor. Según datos de Investing, el precio objetivo medio a doce meses se sitúa en torno a los 20,95 euros, con estimaciones que oscilan entre los 11,70 y los 26,40 euros por acción.
Un respaldo basado en la rentabilidad del grupo
Deutsche Bank considera que las preocupaciones del mercado en torno a BBVA parecen excesivas. La entidad alemana destaca el comportamiento del grupo en el primer trimestre de 2026, periodo en el que BBVA obtuvo un beneficio atribuido de 2.989 millones de euros, un 10,8% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
A juicio de los analistas, la evolución de los negocios en España, la resistencia de México y la aportación de la banca corporativa y de inversión ofrecen un colchón relevante frente a posibles tensiones macroeconómicas. Aunque el mercado mantiene el foco en los riesgos procedentes de Turquía y de otras geografías emergentes, Deutsche Bank espera una mejora gradual en estas regiones y no anticipa un deterioro significativo de la calidad de los activos.
La entidad presidida por Carlos Torres continúa siendo uno de los bancos europeos con mayores niveles de rentabilidad. Ese perfil, unido a una generación recurrente de ingresos y a su apuesta por la digitalización, sirve de apoyo a la tesis positiva de Deutsche Bank, que ve margen para que BBVA siga creando valor para sus accionistas en los próximos ejercicios.
Más cautela entre otros analistas
El optimismo de Deutsche Bank no impide que el mercado haya adoptado una posición más selectiva sobre BBVA. Algunas firmas han reducido su recomendación en las últimas semanas, en parte por la fuerte revalorización acumulada por el valor en meses anteriores y por la incertidumbre sobre el impacto de las tensiones internacionales en determinadas economías donde opera el grupo.
Aun así, BBVA conserva el respaldo de una parte relevante del consenso. La propia información publicada por el banco para accionistas e inversores recoge recomendaciones de compra de firmas como Deutsche Bank, Goldman Sachs, Bank of America, Citigroup o Autonomous, aunque también aparecen recomendaciones de mantener y vender dentro del conjunto de analistas que cubren el valor.
Otro de los elementos que sostiene la valoración de BBVA es su política de remuneración al accionista. El sector bancario europeo ha incrementado de forma notable los programas de recompra de acciones en el arranque de 2026, con BBVA y Santander entre los protagonistas del mercado español. En el caso de BBVA, la entidad ejecutó un programa de recompra de 3.960 millones de euros, el mayor de su historia.
Con este escenario, Deutsche Bank se desmarca del tono más negativo que ha ganado espacio en las últimas semanas y mantiene que BBVA está en condiciones de navegar un contexto de mayor incertidumbre. Para la firma alemana, la combinación de rentabilidad, capital, diversificación geográfica y capacidad de retribución sigue justificando una visión favorable sobre el banco.


