
BBVA ha reafirmado su previsión de crecimiento para la economía catalana, estimando un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,6% en 2025, seguido de una desaceleración al 1,5% en 2026. La previsión, expuesta en rueda de prensa por el economista jefe de BBVA Research, Miguel Cardoso, resalta un panorama positivo para la región, con una tasa de crecimiento tres veces superior a la de la zona euro y superior a la media de España.
Sin embargo, Cardoso señaló que existen desigualdades dentro de Catalunya, con un crecimiento más modesto en la provincia de Barcelona, lo que sugiere que no todo el territorio se beneficiará de manera uniforme. Entre los factores que impulsan este crecimiento, el economista destacó la reducción de los precios de los combustibles, que han tenido un impacto positivo en los costos de gasolina y electricidad, y la caída de la inflación, que contribuirá a mantener los tipos de interés relativamente bajos.
En cuanto a 2026, BBVA prevé una desaceleración en el crecimiento debido a la política comercial de Estados Unidos y su repercusión en el comercio internacional de bienes, así como en el turismo y el gasto de los turistas extranjeros. Cardoso también mostró su preocupación por el impacto de los aranceles en las cadenas de producción europeas, especialmente para los sectores que exportan a EE. UU., y los problemas estructurales de la economía catalana, como el aumento de los precios de la vivienda y la política económica local.
El informe también prevé una reducción del paro en la región, con la creación de aproximadamente 155.000 puestos de trabajo entre 2025 y 2026, lo que llevaría la tasa de desempleo a cerca del 8,5%. La inmigración es vista como un factor clave para este aumento en el empleo. Además, BBVA anticipa que la inflación se mantendrá cerca del 2%, mientras que el Euríbor continuará en niveles moderados, entre el 1,8% y el 2,1%.
En cuanto al sector turístico, Cardoso indicó que el gasto de los turistas extranjeros ha mostrado señales de desaceleración. Tras un crecimiento del 22% en 2025, el aumento en el primer semestre de este año no ha superado el 10%, mientras que las pernoctaciones han disminuido en un 1% respecto al mismo período de 2024. Este freno, según Cardoso, no es tanto consecuencia de las políticas públicas, sino de que el sector está alcanzando su capacidad máxima.
El economista también subrayó que el turismo ha sido crucial en la recuperación económica de Catalunya, pero advirtió que el sector debe adaptarse y enfocarse en crecer en calidad en lugar de cantidad, dado que la percepción de congestión podría afectar la sostenibilidad de su expansión.


