El Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Instituto de crédito fiscal (ICO) aportarán, a partes iguales, 1.000 millones de euros para financiar proyectos localizados en España. La mayor parte será destinada a empresas del sector industrial y servicios, y para financiar inversiones a mediano y largo plazo de las empresas y sus necesidades de liquidez.
El ICO será el responsable de la entrega de los recursos a los beneficiarios finales, quienes obtendrán un bajo interés por el préstamo obtenido del BEI.



