
El sector financiero español ha cerrado la primera mitad de 2025 con una pronunciada caída del 32% en las emisiones de deuda respecto al mismo periodo del año anterior, según revela un informe publicado este martes por Société Générale. En total, las entidades financieras captaron 15.300 millones de euros entre enero y junio, frente a los más de 22.500 millones emitidos en 2024.
Esta reducción se explica, en gran parte, por una menor necesidad de financiación estructural y el cierre de grandes rondas de emisión previas. BBVA protagoniza el descenso con una emisión de apenas 1.000 millones, muy por debajo de los 6.000 millones del primer semestre del año pasado, un repliegue condicionado por la OPA sobre Banco Sabadell, que ha ralentizado sus movimientos habituales en los mercados de capitales.
Por su parte, Banco Santander también ha moderado su actividad, con 4.250 millones emitidos, casi la mitad que en el primer semestre de 2024. Según la entidad, este ajuste responde a una estrategia planificada de reducción progresiva de sus necesidades de financiación, alineada con una posición de balance más sólida.
En contraste, el sector corporativo no financiero ha incrementado sus emisiones un 41%, alcanzando 12.864 millones de euros, impulsado por condiciones de tipos estables y una ventana favorable para operaciones de refinanciación. Se trata, en muchos casos, de sustituciones de deuda emitida en 2020 bajo el paraguas de los estímulos monetarios de la pandemia.
El sector público también mantuvo un ritmo sólido, con 42.200 millones colocados en el mercado, un 11% más que en el mismo periodo del año anterior. Las emisiones del Estado han tenido una acogida notable, con una sobresuscripción media de 10,17 veces y una creciente presencia de bonos con etiqueta ESG.
Precisamente las emisiones sostenibles han sido una de las pocas áreas que mostró retroceso: los volúmenes etiquetados como ESG cayeron un 26,6%, situándose en 9.900 millones. Lejos de deberse a una falta de interés, el informe aclara que muchos emisores ya han cubierto sus carteras verdes y no cuentan con nuevos proyectos que justifiquen la emisión de deuda sostenible adicional.
De cara al segundo semestre, Société Générale prevé que el entorno se mantenga favorable, aunque advierte que el aumento del gasto público podría generar cierta presión sobre los tipos de mercado, lo que haría que las condiciones de financiación fueran algo más exigentes.
Aun así, los analistas son optimistas: el mercado, aseguran, tiene capacidad para absorber emisiones adicionales si el volumen sigue siendo manejable. El reto estará en mantener el equilibrio entre necesidades financieras, criterios de sostenibilidad y estabilidad en los costes de emisión.


