
El Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac) ha impuesto una sanción superior a 30 millones de euros a CaixaBank por incumplimientos graves en materia de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, según consta en una resolución administrativa hecha pública este lunes. Los hechos sancionados corresponden a deficiencias detectadas en Bankia, entidad absorbida por CaixaBank en 2021.
La sanción se desglosa en una multa económica y en amonestaciones públicas tanto a la entidad como a varios cargos directivos responsables del área de control en el periodo analizado. El importe total supera los 30 millones de euros, lo que sitúa esta resolución entre las más elevadas impuestas por el organismo supervisor en los últimos años en el ámbito bancario.
De acuerdo con la información disponible, las infracciones se refieren a fallos significativos en los sistemas de control interno, en la diligencia debida aplicada a determinados clientes y en la supervisión de operaciones con un perfil de riesgo elevado. El Sepblac considera que estas carencias constituyeron infracciones muy graves de la normativa vigente en materia de prevención del blanqueo de capitales durante el periodo previo a la integración de Bankia en CaixaBank.
Las actuaciones sancionadas se produjeron con anterioridad a la fusión, pero la responsabilidad administrativa recae sobre la entidad resultante, conforme al principio de sucesión universal aplicable en este tipo de operaciones corporativas. En este sentido, el supervisor subraya que la absorción no extingue las responsabilidades derivadas de incumplimientos regulatorios cometidos con anterioridad.
Fuentes de CaixaBank citadas por Europa Press señalan que la entidad ya había identificado las deficiencias heredadas de Bankia tras la fusión y que procedió a su corrección mediante el refuerzo de los sistemas de control interno, la actualización de los procedimientos de prevención y el incremento de los recursos humanos y tecnológicos destinados a esta función. El banco también recuerda que ha colaborado con las autoridades supervisoras durante todo el proceso de inspección.
La resolución del Sepblac incluye, además de la sanción económica, la imposición de amonestaciones públicas a determinados exdirectivos de Bankia responsables de las áreas afectadas durante el periodo investigado. Estas amonestaciones se publican en el Boletín Oficial del Estado, en línea con lo previsto en la normativa sancionadora aplicable.
El caso se enmarca en la actividad supervisora continuada que desarrolla el Sepblac sobre las entidades de crédito, con especial foco en los controles de prevención del blanqueo y de la financiación del terrorismo, considerados un área prioritaria por los supervisores nacionales y europeos. En los últimos ejercicios, el organismo ha intensificado las inspecciones y las actuaciones sancionadoras ante deficiencias relevantes detectadas en bancos y otras entidades obligadas.
La sanción llega en un contexto de mayor exigencia regulatoria para el sector bancario, con un énfasis creciente en la responsabilidad de los órganos de administración y de la alta dirección en la implantación efectiva de sistemas de control. La normativa establece que las entidades deben disponer de mecanismos proporcionales a su tamaño y perfil de riesgo, así como garantizar su correcta aplicación en toda la organización.
CaixaBank no ha detallado el impacto contable de la multa, aunque en operaciones de este tipo las entidades suelen haber dotado provisiones con anterioridad una vez identificados los riesgos asociados a procedimientos sancionadores en curso. El banco tampoco ha indicado si recurrirá la resolución administrativa.


