CaixaBank coloca 1.250 millones en deuda sénior no preferente

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Exterior Edificio corporativo Barcelona | web CaixaBank

CaixaBank ha colocado una nueva emisión de deuda sénior no preferente por importe de 1.250 millones de euros, alcanzando la mayor demanda histórica registrada por la entidad en este formato, según ha informado el banco en un comunicado. La operación se enmarca en la estrategia de financiación y gestión de pasivos del grupo y refuerza su posición de acceso a los mercados mayoristas en un entorno marcado por la volatilidad financiera.

La emisión se ha estructurado con un plazo de vencimiento de seis años, con opción de amortización anticipada a partir del quinto año, y ha sido colocada entre inversores institucionales internacionales. De acuerdo con la información facilitada por la entidad, la demanda superó ampliamente el importe ofertado, lo que permitió cerrar la operación con un ajuste favorable del diferencial respecto a las condiciones inicialmente anunciadas.

Según CaixaBank, el volumen total de órdenes recibidas alcanzó un nivel récord para este tipo de emisiones sénior no preferentes dentro del grupo, lo que refleja el interés del mercado por el perfil crediticio de la entidad. La colocación contó con la participación de una base diversificada de inversores, tanto por tipología como por procedencia geográfica, con una presencia relevante de gestores de fondos, aseguradoras y entidades financieras.

El banco ha señalado que el elevado interés inversor permitió reducir el coste final de la emisión frente a las indicaciones iniciales, optimizando así las condiciones financieras de la operación. El diferencial final se situó por debajo del nivel inicialmente comunicado al mercado, en línea con la evolución positiva del proceso de colocación. La entidad no ha detallado el impacto concreto en el coste medio de la financiación, pero destaca que la operación se ha cerrado en condiciones competitivas.

Esta emisión computa como pasivo elegible para los requerimientos MREL (Minimum Requirement for own funds and Eligible Liabilities), exigidos por la normativa europea de resolución bancaria. En este sentido, CaixaBank indica que la operación contribuye a reforzar el cumplimiento de sus objetivos regulatorios, manteniendo una estructura de pasivos adecuada y alineada con las exigencias del supervisor.

La colocación se produce tras otras operaciones recientes del grupo en los mercados de capitales y se enmarca en una planificación activa de la financiación a medio y largo plazo. CaixaBank explica que la estrategia de emisiones busca anticipar necesidades futuras, diversificar las fuentes de financiación y mantener un perfil de vencimientos equilibrado, reduciendo la dependencia de ventanas concretas de mercado.

Desde el punto de vista de solvencia, la entidad destaca que la operación no altera su posición de capital, al tratarse de un instrumento de deuda, pero sí refuerza su capacidad de absorción de pérdidas en un eventual escenario de resolución. El banco recuerda que mantiene ratios de capital y liquidez por encima de los requerimientos regulatorios, lo que contribuye a sostener la confianza de los inversores.

La emisión ha sido coordinada por un sindicato de bancos colocadores internacionales, que se encargaron de la distribución entre inversores. CaixaBank ha subrayado el papel del equipo interno de mercados de capitales en la ejecución de la operación, así como la buena acogida del crédito del grupo en el contexto actual de los mercados financieros europeos.